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Identidad y Comunidad

Los Indoeuropeos. La memoria de Europa

José Javier Esparza



Todos los pueblos tienen mitos. Los mitos construyen pueblos. Los mitos estructuran mentalidades: dan a los pueblos cohesión cultural y les disponen para la conquista de su futuro. Cuando los mitos desaparecen, los pueblos mueren espiritualmente; ya nada les une, no se ve una procedencia común -luego deja de verse un futuro común. Los mitos no desaparecen con las "Luces"; sencillamente, unos mitos (los de las "Luces") suplantan a otros mitos (los originarios, los fundadores). Hoy Europa ha perdido sus mitos. ¿Encontrará su futuro? Sólo podrá encontrarlo si contempla su más antiguo pasado. Ese pasado es indoeuropeo. Los indoeuropeos no son un mito: existieron. Pero en sus mitos cabe encontrar el sustrato común que estructura las mentalidades europeas. Aún hoy. ¿Mañana?



El Mito y la Memoria

El profesor Dumézil escribe: "El país que ya no tenga leyendas -dice el poeta- está condenado a morir de frío. Es harto posible. Pero el pueblo que no tuviera mitos, ese pueblo estaría ya muerto" (1). Y es célebre el aforismo de Nietzsche: el hombre de más larga memoria es el de mayor futuro. La memoria de los pueblos es el mito. Cuando se pierde el mito, la memoria se disuelve y la actitud ante el futuro se reduce a un mero esperar. Esperar, ¿qué?: una muerte dulce. ¿Y no es éste el caso de Europa? Europa ha olvidado sus mitos. Revitalizarlos exige poner en perspectiva el pasado. Ese pasado, para los pueblos de Europa, sólo puede encontrarse en el origen fundador de su cultura: la gran matriz indoeuropea. Pero desvelar esa matriz implica eliminar buen número de prejuicios de nuestros contemporáneos. Prejuicios contra el mito y prejuicios contra lo indoeuropeo.

¿El mito? La modernidad ha denostado siempre los mitos, considerándolos simples supercherías para almas primitivas. Sin embargo, hace ya algunos años que se revaloriza el mito; hoy se ha "descubierto" que el mito tiene una función social definitoria. Esa función, según Dumézil, consiste en "expresar dramáticamente la ideología de que vive la sociedad, mantener ante su conciencia no solamente los valores que reconoce y los ideales que persigue de generación en generación, sino ante todo su ser y su estructura mismos, los vínculos, los equilibrios, las tensiones que la constituyen; justificar, en fin, las reglas prácticas tradicionales sin las cuales todo lo suyo se dispersaría" (2). Es decir, que el mito no es el "cuento", no es la superchería; es la magia (en el sentido en que la entiende Sánchez Dragó), es el conjunto de valores que pueden estructurar a perpetuidad la cultura de un pueblo y que, aunque se olviden de vez en cuando, pueden siempre volver. Europa debe reencontrar (re-crear) sus mitos.

Y los indoeuropeos. Gran prejuicio de la sociedad occidental. Y prejuicio antiguo. En primer lugar, porque lo indoeuropeo se opone a la vieja tesis de la procedencia semito-camítica de toda civilización. En segundo término, porque, a raíz de que el pangermanismo monopolizara lo indoeuropeo (produciendo consecuencias que todos conocemos y de las que resulta ocioso hablar), el término "indoeuropeo" despierta infaliblemente numerosos fantasmas políticos e ideológicos. Hoy es ridícula cualquiera de las dos posturas. La primera, porque las más recientes investigaciones en historia y en arqueología confirman la existencia de poblaciones europeas con cultura autóctona evolucionada previas a los primeros contactos con el Oriente Medio; ejemplifican este punto las investigaciones del arqueólogo británico Colin Renfrew (3). En cuanto al prejuicio político, es ridículo porque nadie puede atribuirse exclusivamente el patrimonio indoeuropeo; todos los europeos somos, al menos parcialmente, de origen indeoeuropeo; la cultura europea pertenece a portugueses y alemanes, a latinos, a hindúes e irlandeses... Nada tan miserable como culpabilizar la memoria de un pueblo por estrechas motivaciones políticas. Y sería un buen ejercicio intelectual averiguar quién es el interesado en culpabilizar la memoria de Europa.

Decía Castelar en una famosa frase: "Los pueblos que olvidan la historia de sus antepasados, decaen miserablemente; porque pierden, con la gratitud, la memoria, y, con la memoria, la ciencia". Los mitos fundadores, la memoria de Europa, están en los indoeuropeos. Sumergirse en ellos, estudiarlos, interpretarlos, significa abrir los oídos a la llamada de nuestros más antiguos antepasados.



Los indoeuropeos

Como se sabe, "Indoeuropeo" es en origen un término lingüístico que nació cuando se publicaron, en el siglo XIX, los trabajos de Franz Bopp, Alexander von Humboldt y Jakob Grimm sobre el estudio comparado de los sistemas lingüísticos de las principales hablas europeas (salvo el húngaro, el finés, el vasco y el lapón). A partir de una correlación de forma, este método comparativo, por medio de una operación de equivalencia análoga a los cálculos de proporción aritméticos, deduce un parentesco que plantea la necesidad lógica de un origen común; es decir, la existencia de una "lengua madre" para las "lenguas hijas" europeas. Sucesivamente, se estableció la gramática, la sintaxis y el léxico del indoeuropeo común. Y si había un lenguaje indoeuropeo, habría un pueblo indoeuropeo -o varios pueblos, como parecen indicar todos los datos. Como escribe Pedro Bosch Gimperá, "se considera a partir de entonces la existencia de un pueblo primitivo (el Urvolk de la escuela alemana), cuyo territorio (Urheimat) se sitúa con frecuencia en Asia, que hablaba una lengua originaria (Ursprache), fuente de los dialectos de los cuales derivarán las lenguas indoeuropeas históricas" (4).

¿Cuál es ese Urheimat, el territorio original? A partir del vocabulario se puede saber que los pueblos indoeuropeos vivían en "zonas templadas, más húmedas que secas y más frías que calientes" (5), o en "una región templada, boscosa y continental" (6). Esa región ha sido situada en diversos lugares, pero hay tres tesis fundamentales sobre el origen de los indoeuropeos. La primera es la del origen asiático, formulada por Max Müller en 1888 y seguida por H. d’Arbois de Jubainville, Keary y Ripley; hoy no es defendida por nadie. La segunda tesis propone un origen nórdico o germánico, basándose en las características físicas que los textos antiguos atribuyen a los indoeuropeos; el territorio original estaría entre los mares Báltico y del Norte, ya fuera en Lituania (7), en el norte de Alemania y Escandinavia meridional (8) o en Alemania Central (9). La tercera propuesta, defendida entre otros por Gordon Childe y Bosch Gimperá, cree encontrar el territorio indoeuropeo original en Europa central o Rusia meridional (10). Otros autores tratan de conciliar las dos últimas tesis (11). En definitiva, como resume Alain de Benoist, "el hogar primitivo podría situarse en una zona circunscrita entre el Elba y el Vístula, que se extiende hasta Jutland por el norte y hasta los Cárpatos por el sur" (12).

En ese núcleo originario vivieron los pueblos indoeuropeos, que según Bosch Gimperá aparecen étnicamente en el mesolítico y arqueológicamente a inicios del neolítico. En el segundo neolítico -siempre según Bosch Gimperá- son ya semisedentarios y se produce una explosión demográfica que transformaría la vida social. Vendrá entonces la dispersión, que tendrá lugar en dos olas migratorias: la primera hacia -2.200 y la segunda hacia -1.250. Los indoeuropeos se expanden por los cuatro puntos cardinales. Hacia el este, crearán las sociedades iraní y védica, el imperio Hitita y el reino de los llanos de Anatolia; el sur lo ocuparán los griegos y los latinos; el centro, los celtas y los germanos; hacia el norte ocuparán Escandinavia. A España llegaron en la ola migratoria del Oeste, la misma que cruzó Francia y alcanzó las islas Británicas; J. Carlos Alonso ha sostenido la influencia indoeuropea en Tartessos (13); Sánchez Dragó nos recuerda la insistencia, en la arqueología española, de elementos como la escritura ógmica, las svásticas o los dólmenes -de no ser que éstos tuvieran ascendencia "atlante", lo que nos abre un tema que podremos tocar en otra ocasión (14); el mismo Sánchez Dragó refiere la teoría de Roso de Luna (indemostrable, pero también irrefutable) acerca de la invasión del Bierzo por indoescitas y parsis nada menos que "en época pre-diluvial" (15); y la herencia indoeuropea no se olvidó durante cierto tiempo, a juzgar por los motivos ornamentales que adornan nuestros códices medievales -y en particular un "Beato" del siglo XI en el que las alas de cuatro ángeles sirven al artista para formar una de esas espirales crucíferas y laberínticas que con tanta frecuencia aparecen en los jeroglifos, runas o dibujos de inspiración céltica o nórdica (16). Por otra parte (y ya fuera de España), Hans Jansen ha avanzado la tesis de que pueblos indoeuropeos han influido en los "reinos bárbaros" del norte de China, lo que coincide con la sugerencia de Dumézil de que pudieron haber contactos entre indoeuropeos del este y japoneses en Siberia Oriental. Pero aún hay más. A principios de este siglo, el hindú Bal Gangadhar Tilak formuló un "origen ártico" de los indoeuropeos basándose en los libros sagrados védicos; de este origen ártico provendría la mítica hiperbórea, la leyenda del "país de las largas noches" y la Blanca Isla de Thule (17).

Esta tesis es, si no corroborada, al menos parcialmente confirmada por un trabajo de los investigadores soviéticos G. M. Bongard-Levin y E.A. Grantovskij, que fundamentándose en argumentos astronómicos y geográficos, y en estudios sobre el modo de vida y la etnología de los "pueblos de la Taiga", defienden una estancia prolongada de un grupo indoeuropeo hacia -3000, grupo del cual saldrían los Shaka de la India y los Escitas (18).Como se ve, es imposible hacer una sucesión cronológica coherente ante la cantidad de datos contradictorios (y sin embargo, ciertos) que se nos ofrece.

¿Cómo pensaban y cómo vivían los indoeuropeos? Todo lo que de ellos sabemos se debe a los estudios comparativos sobre los textos hindúes, griegos, latinos, irlandeses y escandinavos. Basándose en Jean Haudry y Mircea Eliade, Eugenio Gil ha definido la religión indoeuropea con siete notas características: politeísta, pluralista, no-proselitista, no-dogmática, abierta y dinámica, comunitaria, y mítica en cuanto saber y estilo de explicación del mundo. A partir de los estudios actuales sabemos que la religión prefiguraba la estructura social y política, generalmente patriarcal, donde el rey era elegido por sus iguales de entre los jefes de familia (o de "genos") y controlado por la asamblea de jefes familiares; un sistema que podría definirse como "aristo-democracia". Todo ello conduce hoy a la certeza de que los pueblos indoeuropeos no eran un conjunto de tribus dispares a las que sólo unía una cierta similitud lingüística, sino que se trataba de pueblos con una estructura mental específica, con una concepción particular del hecho religioso, de la sociedad, de la soberanía, de las relaciones entre los hombres y los dioses, y con una teología, una liturgia, una poesía y una literatura épica comunes. En definitiva, una "ideología" común que ha sido redescubierta en este siglo por Georges Dumézil. Dumézil no emplea el término "ideología" en el sentido "ilustrado" de la palabra (construcción mental abstracta de un orden utópico), sino que con él trata de designar la "visión-del-mundo" de un conjunto humano determinado. A esta acepción nos remitimos. Así, la ideología indoeuropea será la concepción según la cual el mundo y la sociedad no pueden vivir si no es por la colaboración armoniosa de las tres funciones superpuestas de soberanía, fuerza y fecundidad.



Dumézil y los estudios indoeuropeos

Fue en la primavera de 1938 -cuenta Dumézil- cuando, después de tres lustros de tanteos penosos, reconocí las grandes correspondencias que impelen a atribuir a los indoeuropeos, antes de su dispersión, una teología compleja, constituida en torno a la estructura de las tres funciones de soberanía, fuerza y fecundidad" (20). En otros términos: la primera función es la administración de lo sagrado, del poder y del derecho; la segunda función es la administración de la fuerza física, y muy frecuentemente la guerra; la tercera función es la fecundidad, la producción y la abundancia material.

Georges Dumézil, a quien Claude Levi-Strauss atribuye "una organización mental de capacidades fabulosas, cuyo secreto no se esperaría hallar más que en sus genes, faena que la ciencia biológica desalentaría en el acto" (21), nació en 1898 y desde muy joven se consagró al estudio de los indoeuropeos. Sus méritos tardaron mucho en ser reconocidos; sus investigaciones sólo llegaban a un reducido círculo de especialistas hasta que en el invierno 1972-1973 la prestigiosa revista NOUVELLE ECOLE le dedicó un número especial elaborado bajo la responsabilidad del profesor Jean-Claude Riviere (22). Esto aumentó el campo de interés sobre Dumézil, que finalmente ingresó en la Academia Francesa en 1979. Hoy se reconoce a Dumézil como el principal exponente de la Escuela denominada "Nueva Mitología Comparada". Pero su obra trasciende la mitología para entrar en la lingüística, la sociología, la historia de las religiones y la historia en general. Sus primeros seguidores, aparte del citado Riviere, fueron Chr. Guyonvarc’h, F. Le Roux, L. Gerschel, A. Yoshida; además destacan Puhvel (que le dió a conocer en los Estados Unidos), Grisward (que introdujo la epopeya medieval en el campo de los estudios indoeuropeos) y Batany (cuyo artículo en ANNALES, en 1963, inspiró el libro de Duby De las tres funciones a los tres estados).

Entre las principales aportaciones de Dumézil, y al margen de las que afectan a la metodología de las Ciencias Sociales (de las que nos ocupamos en un anexo en este artículo), el profesor Riviere cita dos que nos parecen particularmente importantes. En primer lugar, la constatación de que los indoeuropeos no son tribus primitivas, como defendía el etnosociólogo norteamericano F. Boas, sino "representantes de una civilización evolucionada, con una ideología que implica una visión original del mundo humano y divino, poseedores de una organización estructurada de la sociedad, de una literatura épica, de concepciones económicas y jurídicas propias, etc" (23). Por otra parte, la constatación de la pervivencia de la estructura trifuncional, si no como organización real de la sociedad, sí como organización ideal, hasta muy adentrada la época histórica, en celtas, hindúes y escandinavos; constatación a la que se suma el hecho de que todos los pueblos no indoeuropeos que asimilaron textos fundadores indoeuropeos los perdieron o los modificaron hasta el punto de ser casi irreconocibles, como ocurrió con los textos osetas (indoeuropeos) deformados por los abjazes, atars o inguches (no indoeuropeos), ejemplo que plantea el propio Dumézil en la introducción al primer volumen de su Mito y Epopeya (24). Muchas sociedades han visto el modelo social trifuncional como modelo ideal de organización. El esquema tripartito ha sido vivido por japoneses, indios americanos y algunas tribus africanas -que no habían tenido ningún contacto con los indoeuropeos. Pero la peculiaridad indoeuropea consiste en la perfecta adaptación de ese modelo social con el panteón divino, es decir, en la perfecta correspondencia entre la comunidad de los hombres y la comunidad de los dioses. Ambas responden a una misma concepción del universo. El mundo divino prefigura el humano -lo divino está en lo humano, y viceversa. Ningún otro pueblo ha "sistematizado" de tal forma y en tal dirección su idea de la organización del mundo.

Este último punto conduce a Riviere a preguntarse: "¿no será que esa estructura religiosa y social corresponde a una exigencia fundamental de la más profunda mentalidad europea?" (25). Esto significa plantear que la ideología trifuncional constituye una característica inherente a la mentalidad del europeo, una de esas "estructuras latentes" (Batany) que son indisociables del espíritu (de la cultura) de un pueblo, y que se mantienen a través de las generaciones. Lo que nos lleva a pensar en qué medida la ideología trifuncional esclarecida por Dumézil no sería un buen camino para recomenzar a concebir el mundo "en europeo".



¿Actualizar las tres funciones?

Georges Dumézil escribió en una carta a Jean-Claude Riviere: "toda actualización de los indoeuropeos me es ajena". Pero Riviere se pregunta: "¿Está prohibido alimentar una reflexión política a partir de una obra como la de Georges Dumézil? ¿O deberíamos creer que la cultura se limita a glosar ininterrumpidamente textos sagrados revelados de una vez para siempre?" (26). Porque una cosa es tratar de reimplantar hoy las costumbres, organización social y modo de vida indoeuropeos -lo que sería desde luego descabellado- y otra cosa es interrogar el pasado de un pueblo en crisis de identidad (el europeo) para encontrar allí los valores, la cosmovisión que late aún en nuestras mentalidades. En este último sentido, una interpretación de la ideología indoeuropea podría invertir en buena medida la decadencia cultural (la tan traída y llevada "crisis de valores") europea. No se trata de una aplicación política superficial ni a ras de tierra. Cabría hablar de "Gran Política", de acción del pensamiento que abarca, en un sólo movimiento, filosofía, política, historia y religión. Porque de lo que se trata es, en definitiva, de formular a nuestro origen una pregunta capaz de suscitar una respuesta que nos proporcione nuevos útiles de explicación del mundo.

A favor de esta tesis hay diversos argumentos. En primer lugar, está la constatación de que la ideología trifuncional ha estructurado en buena medida la mentalidad europea hasta fechas relativamente recientes. Sirvan de ejemplo los dos fundamentales resurgimientos de la ideología tripartita como propuesta de organización social: el primero, el formulado en la República de Platón, en el siglo -IV (en esa misma Grecia que según algunos había rechazado la herencia indoeuropea: tesis inexacta, como se ve); el segundo, el enunciado en el siglo X por los teóricos de la monarquía de los Capetos, al estructurar la sociedad en "oratores", "bellatores" y "laboratores", estructura que pervivió con más o menos fortuna en toda Europa hasta el siglo XVIII. Estos resurgimientos evidencian la continuidad del modelo ideal tripartito en la conciencia europea. ¿Por qué no podría servir este modelo hoy, adaptándose a la complejidad de las sociedades industriales? He aquí un campo de investigación que puede resultar prometedor. En segundo lugar, en el campo de las hipótesis sociológicas, la idelogía trifuncional podría explicar bastantes patologías sociales. ¿No podrían interpretarse, al menos en parte, las enfermedades sociales modernas en términos de nostalgia de la armonía trifuncional? Otro terreno para roturar. Un tercer grupo de argumentos afecta a las posibilidades de una interpretación histórica retrospectiva. Esta tesis, que ha avanzado Benoist, consistiría en explicar el devenir histórico de los pueblos nacidos de la comunidad indoeuropea primitiva como tendente a la realización de un cierto equilibrio entre las tres funciones, en particular mediante la subordinación de las funciones militar y productora a la función soberana. Las revoluciones burguesas y proletarias serían un avatar de la rebelión de la tercera función.

Esta última tesis de lugar a una nueva interpretación, histórica y política (es a lo que se refería Riviere) de la trifuncionalidad. Las alteraciones históricas estarían directamente relacionadas con la alteración del equilibrio político trifuncional. Estas alteraciones, lejos de ser un producto de la "dialéctica histórica", serían ciertamente nocivas. Tan nociva como la esclerotización de la función soberana sería la subversión de la segunda función, la guerrera, que se ha manifestado tradicionalmente en regímenes militaristas y de la cual los "fascismos" serían un avatar intelectualizado (transposición del poder militar real a la uniformización de la sociedad mediante valores militares). La subversión de la tercera función, la productiva, reuniría las dos características, es decir, el poder efectivo de los criterios económicos (común al liberalismo y al marxismo) y la penetración de los valores mercantiles y productores en todas las capas de la sociedad. Vemos así que de la revolución burguesa a la revolución proletaria no hay más que un paso, y que la segunda ha sido directamente inducida por la primera.

Las alteraciones del equilibrio funcional se manifiestan netamente negativas. Una sociedad regida exclusivamente por valores militares se expone a desangrarse por la herida abierta de la falta de elevación estética y espiritual, y, nacida de la guerra, perecerá en la guerra (como Esparta y como los "fascismos"). Por su parte, una sociedad regida exclusivamente por los factores económicos ("Whatever is good for General Motors is also good for the USA") se expone a caer en su opulencia bajo los golpes de los bárbaros y bajo el auto-suicidio de la mercantilización de toda acción humana. Sólo un equilibrio de las funciones, dirigido por una función soberana, parece socialmente sano. Es decir, sólo la primacía de lo político en tanto que destino de la comunidad (y no en tanto que mera administración) puede armonizar una sociedad por medio del equilibrio jerárquico pero armonioso entre las diversas funciones sociales. En este pensamiento (de nuevo la "Gran Política") se inscriben las actitudes de personajes tan diversos como Carlos I, Lenin, Maurras, Mao y De Gaulle.

Un último argumento a favor de la trifuncionalidad como método de interpretación es propiamente cultural y liga con lo dicho al principio de este trabajo. Si queremos re-pensar el mundo "en europeo", hemos de partir de lo que constituye la herencia intelectual europea: la comprensión tripartita de la sociedad. Volver al origen, interrogar nuestros fundamentos culturales, a nuestra más primitiva conciencia histórica y espiritual, es indispensable si queremos encontrar una solución europea para los siglos venideros. Más allá de las simples relaciones comerciales (tercera función) o de los problemas de defensa conjunta (segunda función). Ese proyecto sólo puede alimentarse en una fuente: la redinamización de nuestro pasado y nuestra historia. Tengamos la memoria larga: la historia es del que se la merece.



Notas:

(1) Dumézil, G. El destino del guerrero, e d. Siglo XXI, México, 1971.

(2) op. cit., pág. 15.

(3) Renfrew, Colin, The Emergence of Civilization. The Cyclades and the Aegean in the Third Millenium B.C., Methuen and Co., Londres, 1972; Problems in European Prehistory, Edinburgh University Press, Edimburgo, 1979; Before Civilization, 1983 (edición francesa: Les Origines de l’Europe, Flammarion, Paris, 1983). Hasta el momento no hay edición en castellano de ninguna de estas obras.

(4) Bosch Gimperá, Pedro. Les Indoeuropéens, Payot, París, 1961 (no hay edición española).

(5) Lahovary, N. Les Peuples Européens, La Baconniére, Neuchâtel, 1946.

(6) Geipel, John. L’Antrhopologie de l’Europe, Laffont, París, 1971.

(7) Tesis defendida por Theodor Poesche en 1878.

(8) Tesis defendida por Karl Penka (Die Herkunft der Arier, 1886), Issac Taylor (1888) y Herman Hirt (Die Urheimat der indogermanen, 1892).

(9) Según el fundador de la revista MANNUS, Gustaf Kossina (1902), N. Lahovary (1946, op. cit.), Paul Thieme (Die Heimt der Indogermanischen Gemeinsprache, 1953) y Ram Chandra Jain (The Most Ancient Arya Society, 1964).

(10) Bosch Gimperá (op. cit., 1961) y Gordon Childe (The Aryans, 1926) siguen la línea trazada en 1890 por Otto Schrader. Otros autores que defienden esta tesis son Georges Poisson (Les Aryens, 1934), Walter Schulz (1935), R.A. Crossland (1957), Giaccomo Devoto (Origini Indoeuropee, 1962) y Marija Gimbutas (1956).

(11) Son sobre todo Ward Goodenough ("Evolution of Pastoralism and Indo-European Origins", en G. Cardona, H.H. Hoenigswald y A. Senn, ed., Indo-European and Indo-Europeans, University of Pensylvania Press, Filadelfia, 1970), Hans Krahe y James P. Mallory ("A Short History of the Indo-European Problem", en JOURNAL OF INDO-EUROPEAN STUDIES, vol. I, 1973, nº 1, Hattiesburg, Mississippi).

(12) Benoist, Alain de. Vu de Droite, Copernic, París, 1979.

(13) Alonso, J.C., Tartessos, ocaso de un día y una noche, Ed. Asociación Independiente, Madrird 1980.

(14) Sánchez Dragó, F. Gárgoris y Habidis, I. Planeta, Barcelona, 1978 (2ª edición, 1985).

(15) op. cit., p. 102.

(16) "Beato de Facundo", fechado en León, 1047. Se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid, vitrina
14.2.

(17) Bal Ganghadar Tilak, The Artic Home in the Vedas, cit. Por Jean Varenne, "Indo-Européens", en rev. NOUVELLE ECOLE, nº 40, Otoño 1983, pp. 115 y ss.

(18) De Escitia a India. Enigmas de la historia de los antiguos arios, Klinscksieck, 1976 (traducido al francés por la Sorbona en 1981).

(19) "Los Indoeuropeos", en rev. FUNDAMENTOS, nº 5, 1985.

(20) Los Dioses de los Germanos, Ed. Siglo XXI, México, 1973.

(21) Levi-Strauss, en respuesta al discurso de ingreso de Dumézil en la Academia Francesa. Los dos textos (el de Dumézil y el de Levi-Strauss) están traducidos y reproducidos en la revista mejicana VUELTA, que dirige Octavio Paz (nº 49, vol. 5, Diciembre 1980).

(22) "Georges Dumézil et les etudes indoeuropéens", NOUVELLE ECOLE, nº 21-22, Invierno 1972-1973.

(23) Riviere, Jean-Claude. "Actualité de Georges Dumézil", en rev. ELEMENTS, nº 32, Noviembre-Diciembre 1979.

(24) Dumézil, G. Mito y Epopeya, I. Seix Barral, Barcelona, 1977.

(25) Riviere, art. cit.

(26) ibid.



[Extraido de la revista Punto y Coma, noviembre-enero, 1987]

Cronología de las Civilizaciones, Estados y culturas del Mundo

5300-3600ac Periodo Ubaid (Medio Oriente) Sur de Mesopotamia.
Dividido en Ubaid 1, 2, 3 y 4.

4500+-500 Badariense, le sigue la cultura Amratiense y luego la Gerzense (Las tres en el Alto Egipto o sur, y la Gerzense en el Alto Egipto y en el Bajo Egipto o norte).

6500-6300BP Complejos Bandkeramik (Europa Central).

3600-3100ac Periodo Uruk (Medio Oriente) Sur de Mesopotamia. Dividido en Uruk antiguo y reciente.

3500-300ac Tracia Europa Oriental. Conquistados por Filipo II de Macedonia.

5000BP Megalitos europeos(Islas Británicas, Irlanda, Francia, España, Dinamarca)

3200-1800ac Cultura de Valdivia Actual Ecuador.

3100-2900ac Periodo Jemdet Nasr (Medio Oriente) Sur de Mesopotamia.

3100-30ac Egipto (África del norte)
3100-2700ac Periodo Dinastico Temprano. Dinastías I y II.
2700-2200ac Reino Antiguo. Dinastías III, IV, V y VI.
2575ac Se termina de construir la pirámide de Keops, en Gizeh.
2200-2050ac Primer periodo intermedio. Dinastías VII a X.
2050-1700ac Reino Medio, reunificación. Dinastías XI y XII.
1700-1550ac Segundo periodo intermedio. Dinastías XIII a XVII, las XV y XVI son de los hicsos.
1650-1542ac Dominados por los Hicsos, que son expulsados por Amasis I.
1465-1165ac Imperio. Dinastías XVIII a XX.
1150-663ac Periodo post-Imperio. Dinastías XXI a XXVI.
715-662ac Dinastía de los faraones negros, venidos de Kush (Nubia).
663-525ac Periodo Saita. Dinastía XXVI.
525-404ac y 343-332ac Dominados por los persas.
332ac Conquistado por Alejandro Magno de Macedonia.
323ac Ptolomeo hijo de Lago, general de Alejandro Magno se hace con el poder en Egipto, y se transforma en el primer faraón de la dinastía de los Ptolomeos.
30ac Muerte de Cleopatra. Egipto se convierte en provincia romana.

3000-1570ac Stonehenge Actual Inglaterra

3000-s.IVac Fenicia Costas de Siria y Líbano (Cartago en Túnez).
sXIIac Llegan los "Pueblos del Mar".
1209ac Fundación mítica de Cartago por Carquedon.
800ac Fundación de la colonia de Cartago por fenicios de Tiro.
662ac Invasión Asiria.
332ac Destrucción de Tiro (ciudad principal fenicia) por parte de Alejandro Magno de Macedonia.

3000-1761ac Sumer Acad (Cercano Oriente) Sur de Mesopotamia.
6000ac Llegada de los sumerios a la mesopotamia.
3000ac Llegan los akadios a la mesopotamia instalándose al norte de Sumer.
2340ac El rey akadio Sargón de Agadé, invadió y conquisto Sumer.
2180ac Desintegración del imperio akadio. Las ciudades sumerias recuperan su
libertad y control de su destino.
s.XIXac Varios reinos: Larsa, Uruk, Isin y otros menores.
1761ac Conquistados por Hammurabi de Babilonia.

2800-1400ac Minoica (Creta, Mar Egeo) Se funde con la cultura Micenica de Grecia.

2500-1450ac Antiguo reino Asirio (Cercano Oriente) Alto Tigris. 1530 ac Conquistados por los casitas.

2500-645ac Elam Norte del Golfo Pérsico.
3500ac Comenzó a extenderse el Elam y a absorber la civilización sumeria.
2350ac Conquista de Susa, capital de Elam, por parte de Sargon el grande de Akad.
1000ac Sitio de Susa por los babilonios.
645ac El rey asirio Asurbanipal quema Susa y destruye a los elamitas.

2500-1800ac Cultura del Indo (Oriente, India) Río Indo.

2500-2300ac Ebla Medio Oriente.

2500-197ac Grecia Con su periodo de expansión bajo Alejandro Magno de Macedonia(336-323ac) Se distinguen cinco regiones en Grecia: Jonia, que es el Atica o región ateniense, también hay jonios en Asia Menor e islas del Egeo; Peloponeso, la región de los dorios o espartanos; Eolia, costa de Asia Menor e islas de esta; y por ultimo la Magna Grecia, que es el sur de Italia, y Sicilia.
6000-3000ac Neolitico en Grecia, llamados tradicionalmente "Pelasgos".
3000ac Los Carios y Lelegos traen el cobre a Grecia.
2500-2100ac Llegada de los indoeuropeos, primeros "griegos". Provienen de Ucrania, y traían con sigo su dialecto heleno y subdialectos como aqueo, dorio, jonio y eolio. Los aqueos se instalan en el Peloponeso, los eolios en Tesalia (norte de Grecia), los Jonios en el Atica (región ateniense) y los dorios al norte de Grecia.
2500-1600ac Época Mesoheladica.
1600-1100ac Época Postheladica o Micenica.
1200ac Inmigración de los dorios (grupo lingüístico) a Grecia, se fusionan con la
cultura micenica, ocuparon el Peloponeso, Creta y las islas del Egeo. Fundación de Esparta.
1200ac Los jonios (primitivos pobladores de Grecia junto con los aqueos) son
expulsados por los dorios del continente y se establecen en las islas del Egeo.
197ac Los Romanos vencen en la batalla de Cinocefalos a Filipo V de Macedonia y
anexionan a Grecia a la República Romana.

2000ac Primera oleada de Indoeuropeos Hititas: se asentaron en Anatolia y llegaron desde el oeste a través del Bósforo; Jonios, Aqueos y Eolios: se asentaron en Grecia; Indoarios: desde el noreste del mar Caspio hacia mesopotamia, siria palestina y Egipto (hicsos) los Arios y hacia la india los indos.

2000-1200ac Hititas Hatti heteos(Asia menor) Centrado en Anatolia central se expandió hacia el Egeo y hacia el norte de Siria. Destruidos por los "Pueblos del Mar".
2500ac Un grupo de pueblos indoeuropeo, que hoy conocemos como Hititas, irrumpió en Asia Menor.
1650-1552ac Antiguo reino.
1550-1370ac Periodo medio.
1370-1190ac Imperio Hitita.

2000ac o antes Templos de piedra de Malta (Isla de Malta, Mar Mediterráneo)

2000-1200ac Ugarit Medio Oriente norte de Siria-Palestin sobre la costa. Ciudad estado destruida por el "Pueblo del Mar".

2000ac-Actualidad China Asia
1766 o 1500ac Comienzo de la primera dinastía, la Shang.
1000ac La nueva dinastía Chou instala el feudalismo.
221 al 207 El emperador Shi-huan-ti unifico el imperio.
1911 Ultimo emperador chino.
1949 Comienzo de la República popular China.

1850-1759ac Mari (ciudad estado) Siria Palestina Destruida por Hammurabi de Babilonia.

1800-500ac Lirios (Europa oriental) Mar Egeo.

1900-725ac Antigua Babilonia (Cercano Oriente)

1900ac Una tribu conocida como amorritas se hizo con una pequeña ciudad acadia llamada Bab-ilum, y la izo su capital.
1792-1750ac Gobierno de Hammurabi.
1530-1150ac Conquistados por los casitas o coseo.
725ac Conquistados por los Asirios.

1800-1600ac Yamkhad Medio Oriente. Siria-Palestina.

1750-1550ac Reino de Khana Medio Oriente. Norte del Eufrates. Antiguo territorio de Mari.

1735-1500ac País del Mar Norte del Golfo Pérsico. Conquistados por los Casitas.

1700-1200ac Micenas Actual Grecia

1600-1150ac Casitas Baja Mesopotamia. Medio Oriente

1500-1300ac Estado hurrita de Mitanni (NO del actual Irak) Oeste de Asiria. Conquistados por los hititas

1400-200ac Chiripa (América del sur) Bolivia, lago Titicaca.

1300-600ac Asiria Media y Nuevo reino(Cercano Oriente). Cae en manos de los caldeos o babilonios.

1300-400ac Chavín de Huántar (América del sur) Actual Perú, provincia de Huari.

s.XIIIyXIIac Pueblos del Mar Origen desconocido. Procedentes del norte del Mediterráneo y del Mesoriente. Entre estos siglos asolaron a Egipto, y las costas del Mediterráneo oriental, destruyendo el reino de los Hititas y Ugarit. Se unificaron con los pueblos costeros de Siria y el Líbano que mas tarde serian los Fenicios.

1250-100ac Olmecas (América Central) Actual México.
1290-900ac Predomina el sitio San Lorenzo Tenochtitlan.
900-400ac " La Venta.400-100ac " Tres Zapotes, franca decadencia de la cultura Olmeca.

1200-722ac Israelitas Actual Israel y Medio oriente.1200ac Éxodo: los israelitas escapan de la esclavitud de Egipto.
1012-1004ac Alianza de los hebreos con los cananeos en contra de los filisteos.
926ac Se divide en Israel al norte y Juda al sur.
722ac Israel cae en poder de los asirios.

1200ac Segunda oleada de Indoeuropeos Iranios: Los Medos al norte de Irán por el Cáucaso, y los Persas al sur de Irán por el noreste del mar Caspio. Dorios a Grecia.

1200-200ac Wankarani (América del sur) Bolivia, noroeste y norte del lago Poopó.

1200-600ac Hallstatt Europa central.
1200-800ac Periodos A y B, pertenecientes al Bronce. Austria.
700-600ac Periodos C y D, pertenecientes al hierro. Austria, Alemania y Suiza.

1200ac-43dc Celtas Europa del este, España, islas Británicas, Irlanda, Francia, Asia menor y Suiza. 43dc El ejercito romano conquista Britaña ultimo bastión de los celtas desalojados por los germanos, romanos y cartagineses.

s.XII Dorios (Tres tribus, los hileos, los dimanes y los pánfilos) A partir de este siglo se establecieron en la península helénica y poco a poco fueron dominando toda Grecia siendo ellos los representantes griegos. Originarios del Danubio, conquistaron Tesalia y de ahí migraron a Grecia.

1000-200ac Etruscos Actual Italia. Absorbidos y aniquilados por celtas, griegos y romanos

1000-s.IIac Cultura de Adena (munds en forma de animales) Ohio, EE.UU. s.IIac-500dc Tras la cultura de Adena esta la de Hopwell.

1000ac-500dc Sarmatas Rusia actual.

1000-500ac Cultura Lacial Actual Italia. Región del Tiber o Lacio

900-600ac Villanovanos Italia central. Norte de Roma, Bolonia. 850ac Son desplazados del sur por los etruscos pero siguen en el norte hasta el 600ac.

835-600ac Urartu o Ararat Reino fundado al pie del Cáucaso

714ac Derrota por parte de los Asirios, los cuales los borraron del planeta.

814-146ac Cartago o Karjedon (fenicios) Túnez, máxima expansión: España, Cerdeña, Córcega las Baleares y Sicilia.
814ac Fundación de Cartago por habitantes de la ciudad fenicia de Tiro.

800ac-1100dc Germanos (Europa Central) Alemania, Austria y Dinamarca actuales.

750-650ac Frigia (Asia Menor) Actual Turquía.

753ac-476dc Roma Todo el Mediterráneo, en su máximo esplendor.Primitivamente formaban tres tribus que eran Tities o Titienses, Ramnes o Ramnenses y Luceres.
2000ac Llegada de los indoeuropeos o italiotas al norte de Italia.
1000ac Los Etruscos se instalan en la península itálica.
753ac Mítica fundación de Roma, según cuenta la leyenda por Romulo y Remo.
509ac Se depuso al séptimo y ultimo rey (cuatro latino-sabinos y 3 etruscos) y se instauro la República.
27ac Octavio se convierte en Augusto, primer emperador.
117dc El imperio romano llega a su máxima expansión bajo Trajano, llegando al mar Caspio y al Golfo Pérsico.
395dc División del imperio en Oriente y Occidente.
476dc Es depuesto el ultimo emperador de Occidente. La Roma de Oriente sigue como Bizancio.

750-650ac Cimerios Irrumpen en la península de Crimea y mas tarde la ocupan. A partir del 650ac fueron siendo aniquilados por escitas y lidios, un reino tributario de Asiria.

s.VIII-s.IIIac Escitas Actual Rusia. Área de residencia propia: oeste del Volga y norte del MarMuerto. Llegaron a extenderse hasta los Balcanes, y Asia Central. Son asimilados y conquistados por mongoles y chinos en el oeste, por los godos en el este y por los sarmatas en el sur.

660ac-Actualidad Japón Asia.
660ac Según la leyenda, el primer emperador comenzó a gobernar en esta época.
1274 a 1281 Invasión de los mongoles.
1590 Hideyoshi efectúa la unificación militar del Japón.

650-550ac Imperio Meda (Irán) Conquistados por los persas.

635-539ac Nuevo reino Babilonio o Caldea (Cercano Oriente)
539ac Conquista de Babilonia por Ciro II de Persia.
331ac Conquista de Babilonia por Alejandro Magno de Macedonia.

650-539ac Lidia Asia Menor, llego a dominar las ciudades estado griegas de la costa egea. 600ac A partir de este año Lidia se convirtió en un reino poderoso e independiente de Asiria. 550ac En estos años Ciro de Persia conquisto a Lidia.

600ac-350dc Cusitas Sudan, Junto al Nilo.

600ac-850dc (América del sur) Noroeste Argentino. Periodo formativo inferior 600ac:Tafí, Saujil, Alamito, Condorhuasi y Ciénaga. P.F.Medio 600dc: La Aguada. P. F. Superior 850dc: Alfarcito, Isla y coexistiendo Hualfin y San José.Desarrollos Regionales 1000-1480dc: Humahuaca, Belén, Santa María e Inca. 550-331ac

Imperio Persa (Cercano oriente) Egipto, Medio Oriente completo, y parte de Grecia. Se derrumbo en el 331 luego de la batalla de Gaugamela en la que venció Alejandro Magno de Macedonia y conquisto toda Persia.

500-52ac Cultura de La Tene Celtas. Continuación de Hallstatt. Suiza, Francia, Alemania, Austria, Bohemia, Britaña e Irlanda. Fueron conquistados por los romanos en el 52ac.

500-100ac Cultura de Nok África Occidental, Benué.

400ac-400dc Cultura de Paraca Actual Perú.

330ac-actualidad Aksum o Axum. Actual reino de Etiopía.

330ac Destrucción del reino de Kush, en Sudan, por parte de Aksum.

312-64ac Imperio Seléucida Asia y Medio oriente. 64ac Sus últimos despojos, en Siria, son conquistados por el general romano Pompeyo.

300ac-106dc Nabateos (Petra) Actual Jordania. 106dc Se anexo a la provincia romana de Arabia.

250ac-224dc Partia Actual Irán.
250ac Conquista su independencia del imperio Seleucida, heredero del imperio de Alejandro Magno en Asia.
224dc Una rebelión en la provincia de persis hace colapsar a la monarquía parta y se instaura el nuevo Imperio Persa o Imperio Sasánida con los mismos limites y cultura que Partia.

250ac-700dc Monte Alban Culturas Zapoteca y Mixteca. Actual México.

200ac-1300dc Mogollón Norte América, Nuevo México EE.UU.

100ac-1000dc Mochica o Moche. (América del Sur) Costa norte del Perú.

100ac-800dc Cultura de Nazca Actual Perú.

100ac-750dc Teotihuacan Actual México. Ciudad destruida por los zapotecas.

100ac-1300dc Anasazi Actual EE.UU. estados Colorado, Nevada, Utah y Nuevo México.100ac-800dc Los llaman Cultura de los Cesteros (basketmakers). 800-1300dc Son llamados la Cultura de los Pueblos.

100ac-110dc cultura de los Hohokam Al sur de Arizona, EE.UU..

250-500dc Reino de Funan (Indonesia) Actual Camboya.

s.III-1431dc Khmer o Jemer (Angkor) Asia sudoriental. Actual Kampuchea, ex Camboya.
sVI Logran someter al reino de Funan, que había sido su soberano desde el s.III.
1170 Los Jam destruyen Angkor, luego reconstruida.
1431 Invasión tailandesa.

224-642 Imperio Neopersa o Sasanida (Ver Partia)
613-617 Cosroes II tomó Damasco, Jerusalén, Asia Menor y Egipto.
642 Conquistados por los Arabes.

300-900dc Mayas (América Central)Actuales México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice.
300-600dc (temprano clásico)
600-800dc (clásico tardío)
770-890dc (clásico terminal) caída de los llanos meridionales.

300-Actualidad Ghana Sudan Occidental, África. s.XI Se independiza Mali y decae Ghana. 1957 Se convierte en la primera colonia británica independiente.

350-554dc Ostrogodos Actuales Polonia y Ucrania en un principio.
453 Se rebelan a los hunos, y se instalan al sur del Danubio.
493 Invaden Italia y la convierten en un reino ostrogodo.
554 Son vencidos y expulsados de Italia por el eunuco Narsés, general del Imperio Romano de Oriente, y desaparecen así de la historia.

350-711dc Visigodos Dasia. Europa Oriental. España.
374 Se vieron obligados a cruzar las fronteras romanas para escapar de los hunos.
378 Vencen a los romanos en la batalla de Adrianopolis y se ubican en el antiguo reino de Epiro.
418 Se establecen en la Galia sudoccidental y fundan el Reino de Tolosa, que llego a
controlar toda Hispaña y la Galia meridional.
711 Los árabes conquistan toda la península ibérica menos los montes Cantábrico.
Continúan con la reconquista, hasta que en el 722 se vencía a un ejercito musulmán y se afianzo un poder visigodo en el norte de España para el 740 ya existía un reino, el de Asturias.
350-453dc Hunos o Hsiung-nu Se trasladaron del Asia central, donde desde siglos atrás
incursionaban en territorio chino, hacia Europa. Se diseminaron desde el Mar Caspio
hasta la actual Hungría.
374 Los hunos conquistaron a los ostrogodos.
451 Atila invadió la Galia siendo rechazado por el romano Aecio y el visigodo
Teodorico I.
453 A la muerte de Atila el imperio se desvaneció tras las rebeliones de los germanos.
400-1888dc Isla de Pascua (Océano Pacifico) Actual Chile.
1722 Llega a la isla el flamenco Roggeween, descubriéndola para los europeos.
1862 Los negreros peruanos se llevan a todos los hombres y mujeres aptos para el
trabajo.
1877 Hay 110 habitantes de la antigua cultura.
1888 se anexiona a la república de Chile.
400-1200dc Tiawanaku. (América del sur) Bolivia, lago Titicaca.
100-750dc Estadio urbano.
750-1200dc Fase expansiva o imperial.
400-1200dc Cultura de Tajin Golfo de México, Veracruz.

409 Los germanos Suevos(son conquistados por los visigodos en 568) y Vándalos se instalan en la península ibérica.

428-534 Vándalos Se apropian de la provincia romana de África, con Cartago como capital.
534 Fueron conquistados por Belisario, general del Imperio Romano de Oriente.
456-820 Reino de Kent Sureste de Inglaterra. Germanos Jutos, conquistados por Wessex.

476-1453dc Imperio Romano de Oriente o Bizancio Asia Menor, Balcanes, Oeste: África del Norte e Italia.(ver Roma)
698 La provincia de África, cuya capital era Cartago, es conquistada por los árabes.
1204 Caída de Constantinopla o Bizancio a manos de los cruzados.
1453 Los turcos otomano logran tomar Constantinopla y destruyen así al Imperio Romano de Oriente o Bizantino, que en sus últimos días solo conservaba la ciudad de Bizancio o Constantinopla (actual Estambul).
477-820 Reino de Susex Sur de Inglaterra. Germanos sajones. Conquistados por Wessex.

486-Actualidad Francos Francia(Neustria) Actual. Alemania(Austrasia) actual por un tiempo.
486 Los germanos merovingios o francos, conquistaron el ultimo bastión romano de occidente en la Galia septentrional.
507 Clodoveo expulso a los visigodos y a los Burgundios de la Galia, y en 508 instalo la capital del reino franco en París.
771 Carlomagno se consagra emperador franco, y en los años siguientes conquista la Italia lombarda (dejando el ducado de Benevento), y luego una parte de España.
814 Tras la muerte de Carlomagno el imperio franco se divide en dos, francos occidentales (que mas tarde seria Francia), y francos orientales(que en el 962 seria el Sacro Imperio Romanogermanico y mas tarde Alemania).
1789 Revolución francesa.
1795 Declaración de los Derechos Humanos.
s.V-1282 Gales Sudoeste de Gran Bretaña. Conquistados por los ingleses. 1404-1407 Breve revolución.

500-820 Reino de Essex Sur de Inglaterra. Germanos sajones. Conquistados por Wessex.

500-1015 Reino de Wessex Originariamente en el Sudoeste de Inglaterra luego en toda la Isla de Gran Bretaña menos Escocia. Germanos sajones. Conquistados por Dinamarca.

500dc Surge la Cultura del Mississippi Norteamérica, sur de Illinois EE.UU.. Apogeo en el s.XII.

540-866 Anglia Oriental Centro este de Inglaterra. Germanos anglos. Conquistados por los vikingos.

s.VI-874 Mercia Centro oeste de Inglaterra. Germanos anglos. Conquistados por los vikingos.

540-593 Deira Norte de Inglaterra. Germanos anglos conquistados por Bernicia y fundaron Nortumbria.

540-593 Bernicia Norte de Inglaterra. Germanos anglos. Conquistan a Deira y fundan Nortumbria.

568-773 Italia Lombarda Los lombardos eran de origen germano, se instalan en la península itálica luego de vencer a los bizantinos echándolos de Italia. Siendo echados por los francos.

593-866 Reino de Nortumbria o Northumbreland Norte de Inglaterra Germanos Anglos. Conquistados por los vikingos.

s. VII-s. XVIII Songhai reino del Africa Occidental.

600-960dc Jázaros Se asentaron al norte del Mar Caspio. Máxima expansión (750), al norte de Moscú y desde el Mar Caspio hasta el Danubio. Destruidos por los Rusos varegos.

632-900dc Arabia Musulmana En este año muere Mahoma dejando una Arabia unificada.
642 Para este año Siria, Jerusalén, Egipto y toda Persia habían sido conquistadas.
661 Los musulmanes se dividen en Chiíes (seguidores de Ali) y sunníes (de Muawiya), comienzo del califato omeya, que conquistaría todo el norte de África, llegando hasta el Indo y la frontera occidental del Tíbet.
750 Los abasi toman el poder, menos en España donde un emir omeya se mantiene independiente.
900 Para esta época el califato abasí se hallaba fragmentado, y el propio califa era cada vez más una figura decorativa.
sVII-IX Reino-Imperio del Tíbet Región del Tíbet. Asia.

700-1066dc Vikingos Desde las actuales Noruega, Suecia y Dinamarca invadieron Rusia Inglaterra, Normandía y Sicilia. Y en sus correrías y viajes de comercio, llegaron al mar Caspio, Mar Negro, a Islandia, Groenlandia e inclusive a América del Norte.
861dc Descubren Islandia. En el 874 se funda una colonia permanente.
987dc Unos Vikingos desterrados de Islandia descubren y se establecen en Groenlandia.
1001dc Leif Erikson llega al continente americano.
718-800 Reino de Asturias Europa. Norte de España.
800 El rey se afinca en la ciudad de León y el reino pasa llamarse León.
756-1870dc Estados Pontificios o Papado Italia central, con Roma.
756 Pipino, gobernante franco dono al papa el territorio que había constituido el exarcado de Ravena y que estaba dominado por los lombardo, ahora derrotados por los francos.
1309-78 Los papas se trasladan a Aviñon, Francia; pero mantienen control sobre el área.
1860-70 Entre estos años la Italia unificada se apodera de los estados pontificios y de Roma.
s. VIII-1589 Reino de Navarra Europa. Este de España. Conquistada la mayor parte de su territorio en 1515 por Aragón, finalmente en 1589 es anexionado a Francia.

800-1217dc Reino de León Europa. Norte de España. Es absorbido por el reino de Castilla.

800-1600dc Cozumel (América central) Isla de Cozumel y territorio Maya.

802-1114dc Imperio Búlgaro Balcanes. Europa Oriental. En el 680 los búlgaros se instalan en la actual Bulgaria.
850-900 entre estos años se instalan los magiares en la actual Hungría desplazándolos.
1114 Destruidos por el emperador de Bizancio, Basilio II, se mezclaron con los demás
pueblos de la zona.
814-906dc Moravia Situada en la actual Checoslovaquia. 906 Los magiare Conquistan y destruyen el reino de Moravia.

843-Actualidad Germania Actual Alemania.
843 Se separa del Imperio Carolingio. Primer rey Luis el Germánico.
962 El papa proclama a Oton I emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
1945 Tras perder en la Segunda Guerra Mundial (1938-45) Alemania se dividió en dos, Alemania Occidental (de EEUU) y Alemania Oriental (de la URSS).
1989 Cae el muro de Berlín y Alemania se unifica.
850-Actualidad Escocia Gran Bretaña. En este año los pictos se aliaron con los escotos y así
constituyeron la nación escocesa.
1651 Cromwell vence a Carlos II de Escocia y anexiona Escocia a Inglaterra.
1707 Se unifican los reinos de Inglaterra y Escocia, en el Reino Unido de Gran
Bretaña.
866-918 Danelaw Oeste de Inglaterra. Vikingos, conquistados por Wessex.

872-Actualidad Noruega Europa del Norte. Unificada por el vikingo Harald de la Bella Cabellera.

879-Actualidad Rusia Europa oriental.
879 Asciende al trono de la ciudad de Nóvgorod (vikinga), Óleg, que también
gobernó sobre Kiev, que con el tiempo seria la capital de Rusia.
1237 Invasión de los mongoles.
1917 Se instaura el régimen comunista y se proclama la U.R.S.S..
1991 Desintegración de la U.R.S.S..
900-1168dc Toltecas Actual México.1168 Tula (su capital) fue destruida por los Chichimecas (bárbaros del norte).

906-1529dc Magiares Zona de Checoslovaquia. Mas tarde en Hungría.
997 Esteban I asciende al trono como primer gobernante de Hungría.
1529 Suleiman al frente de los turcos invade y conquista la mayor parte del reino magiar, la otra parte se la anexiono Austria.
940-Actualidad Dinamarca Europa del Norte. Unificada bajo el reinado de Harald diente Azul.

950-Actualidad Polonia Europa Oriental. Unificación del País.
1772 Reparto de Polonia: Austria se apodera de Galitzia, Rusia de Lituania y Prusia de la Pomerania oriental.
1793 Temiendo el renacimiento de Polonia, Rusia y Prusia intervienen militarmente en Polonia repartiéndose territorios nuevamente.
1795 Una revolución polaca contra Rusia, fomenta su intervención y la de Austria y Prusia que se reparten el país haciéndolo desaparecer como estado.
1919 El tratado de Versalles reconoce la independencia de Polonia.
1939-45 Ocupación del país por los nazis al este y por los soviéticos al oeste.
959-Actualidad Inglaterra Europa
959 Accedió al trono Edgardo, bisnieto de Alfredo el Grande, y fue el primer sajón reconocido como soberano de toda Inglaterra
1013-42 El rey Sven, de Dinamarca y Noruega, tras una conquista y saqueo, es aceptado como rey de Inglaterra.
1066 El normando Guillermo el Conquistador conquista Inglaterra y se proclama rey.
1707 Se unifican los reinos de Inglaterra y Escocia, en el Reino Unido de Gran Bretaña, bajo un rey Escoces.
1801 Unión con Irlanda.
1922 Reconocimiento del Estado Libre de Irlanda pero reteniendo el Ulster.
977-1037dc Gazni Zona de Afganistán en este año un esclavo turco llamado Subuktigin fundo un reino en Gazni, que se extendió por lo que hoy es Afganistán. Su seguidor conquisto el Jorasán (noreste de Irán) y el norte de la India

996-Actualidad Austria. Europa central. 1867-1918 Imperio Austro-Hungaro.

s. XI-1516 Reino de Aragón. Europa. España.
1474 Se unifica con Aragón y en 1516 bajo Carlos I forma el reino de España.
s.XI-s.XIII Imperio Almohade Actual Marruecos. Africa del Norte.

1000-1500dc Tayrona Norte de Colombia. Las tribus arhuacos y kogi son sus actuales descendientes. Tenían ciudades, cultivo en terrazas y caminos empedrados y escalonados.

s.XI-1516 Reino de Castilla Europa. Centro de España.
1037-65, 1072-1157 Durante estos años se une con el reino de León.
1474 Se unifica con Aragón y en 1516 bajo Carlos I forma el reino de España.
1044-1287 Reino de Birmania (Indonesia) Destruido por Kublay Kan.

1099-1291dc Estados Cruzados. Antioquía, Acre, Trípoli y Jerusalén. Costa del Levante.

s.XI-Actualidad Malí Mandingas Sudan occidental, África.
1312-1337 Con el rey Kango Mussa alcanza un grado de "alta cultura"
. s.XV Decae y un país vasallo suyo pasa a ser el reino de los Songhai (apogeo 1493-1528).
s.XVII Songhai cae en la órbita marroquí.
1118-1314 Caballeros Templarios. Orden religiosa militar que estuvo en toda Europa y en los Estados Cruzados.
1307 Detención de los templarios en Francia y otros países por supuesta herejía.
1314 Muere quemado en la hoguera Jaques De Molay ultimo Gran Maestre.
1143-Actualidad Portugal Europa. En virtud del tratado de Zamora, se aceptaba la existencia del
reino de Portugal, si bien sometido al vasallaje de León.
1580-1640 Portugal se une a España bajo Felipe II.
s.XII-XVI reino yoruba de Benin África oriental.

1180-1389dc Serbia Balcanes. En este año se independiza de Bizancio. 1389 Vencidos y conquistados por los turcos otomanos.

1198-1750 Reino de Bohemia Europa Central En el s. VII se establecen los eslavos y checos en la zona.
1198 El emperador Henrique VI otorga el titulo hereditario de rey de Bohemia al príncipe Ottokar I de los Primsyl.
1750 Pasa a ser parte de Austria.
1918-49 Pasa a ser provincia de Checoslovaquia y luego dividida en regiones.
1200-1385dc Bulgaria Curso inferior del Danubio. Europa Oriental. Luego de una rebelión contra los bizantinos de los hermanos Asen, surge una nueva Bulgaria independiente.
1385 Los turcos otomanos toman la capital búlgara Sofía, y conquistan el reino.

1200-1532dc Incas Se extendieron a lo largo de los Andes desde Ecuador hasta Chile, incluyendo N.O. de Argentina.
1532 Conquista de los Incas por parte de los Españoles.
1206-Actualidad Mongolia Asia. Unificada por Temujin o Genghis Khan (Supremo Emperador)
1211-27 Campaña de Genghis Khan para la conquista de China, el Turquesan, Persia, Armenia, norte de India.
1237 Conquista de Rusia.
1274-81 Invasión mongol a Japón.
1291-Actualidad Suiza Europa Central. Una confederación que se independizo del Imperio germánico declaro su independencia. Los cantones firmantes eran: Uri, Schwyz (de donde proviene el nombre Suiza o Swichzerland) y Unterwalden.

1297-Acrualidad Reino de Mónaco. Sur de Francia.

s.XIII-s.XVIII reino del Congo África Central.

s.XIV-1464dc Chimu Valles costeros del norte y centro de Perú.1464 Conquistados por los Incas.

1300-Actualidad Turquía o Imperio Otomano Asia Menor.

1345-1525dc Aztecas América Central. Conquistados por los españoles.

1440dc surge el Imperio de Monomotapa (Zimbabwe)

1474-Actualidad España Europa.
1474 Unificación de los reinos de Castilla y Aragón.
1492 Se expulsa a los moros de su ultimo reducto en Granada, y Cristóbal Colon descubre América en nombre de España..
1499-Actualidad Irán Medio Oriente

1538 Chibchas Familia lingüística de varia tribus que se llama a si mismos Muiscas son conquistados en este año por los españoles. Habitaban la meseta de Bogotá y Tunja, actual Colombia.

1541-1801 Reino de Irlanda Europa.
1603 Conquista del Ulster por Inglaterra.
1801 Pitt subordina el Parlamento de Dublín al de Londres.
s.XVI-Actualidad Marruecos Africa Norte. 1906-57 Protectorado de España.

1747-Actualidad Afganistán Asia 1878-1978 Dominio británico.

1756-Actualidad Kuwait Medio Oriente 1914-61 protectorado Británico.

1769 Revolución Industrial

1776-Actualidad Estados Unidos de Norteamérica

1579-Actualidad Holanda o Países Bajos. Europa.
1579 Las provincias del norte de los países Bajos, la principal de las cuales era
Holanda, se declaran independientes de España.
1809-Actualidad Ecuador (América del sur)

1810-Actualidad República Argentina (América del sur)
1516 Juan Díaz de Solis, navegante español descubre el Río de la Plata.
1816 Declaración de la independencia.
1853 Primera Constitución.
1810-Actualidad Colombia (América del sur)

1811-Actualidad Paraguay (América del sur)

1811-Actualidad Venezuela (América del sur)

1818-Actualidad Chile (América del sur)

1821-Actualidad México (América del norte)

1821-Actualidad Perú (América del sur)

1822-Actualidad Brasil (América del sur)

1825-Actualidad Bolivia (América del sur)

1825-Actualidad Uruguay (América del sur)

1830-Actualidad Grecia Europa Oriental. Se independiza del Imperio Otomano.

1831-Actualidad Bélgica (Europa). Se independiza de Holanda.

1845-Actualidad Arabia Saudita Medio Oriente Toma este nombre en 1932.

1861-Actualidad Italia Europa

1867-Actualidad Canadá América del Norte Nace la federación del Canadá. 1918 Acceso a la plena soberanía.

1878-Actualidad Rumania Europa Oriental.

1901-Actualidad Australia Oceanía.

1902-Actualidad Cuba América (Mar Caribe)

1908-Actualidad Bulgaria Europa Oriental. Se independiza del Imperio Otomano.

1912-Actualidad Albania Europa Oriental. Este del Mar Adriático.

1915-Actualidad Omán Medio Oriente

1917-1992 Yugoslavia Europa Oriental. Balcanes
1917 Mediante un pacto se unen los servios, croatas y eslovenos bajo la dinastía servia de Karageorgevich.
1990 Independencia de Eslovenia y de Croacia.
1992 Se parte en Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Macedonia, Servia, Eslovenia y Croacia.
1917-1991 Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas Actual Rusia y otras repúblicas de Europa y Asia. 1991 Disolución del régimen comunista e independencia de varias de las repúblicas que integraban la ex URSS.

1918-1993 Checoslovaquia Europa Central Se independiza de Austria.
1939-44 Alemania absorbe a Bohemia y Moravia e independiza a Eslovaquia.
1946 Control Comunista.
1969 Estado federal.
1989 Renuncia de los comunistas al poder
1990 República federativa
1993 Se parte en dos repúblicas, la República Checa y Eslovaquia.
1921-Actualidad Estado Libre de Irlanda Europa.
1921 Se libera del dominio Británico, pero estos últimos se quedan con el Ulster.
1948 Proclamación de la República.
1929-Actualidad Vaticano (Roma)

1930-Actualidad Siria Medio Oriente Independencia formal en 1941.

1932-Actualidad Irak Medio Oriente Ocupado por Inglaterra entre 1941-45.

1933-1945 Alemania Nazi de Hitler. Actual Alemania, Francia, colonias africanas, Austria, Polonia, Noruega, Suecia, Holanda, Dinamarca y parte de Rusia en su máxima expansión.

1939-1944 Eslovaquia Estado marioneta de Alemania

1944-Actualidad Islandia Atlántico Norte. Se independiza de Dinamarca.
795 Descubierta por monges Irlandeses, y en 861 por los vikingos que se establecen en ella a partir del 874.
1946-Actualidad Jordania Medio Oriente

1946-Actualidad Hungría Europa Central.

1947-Actualidad Pakistán Asia Se independiza de Inglaterra

1948-Actualidad Israel (Medio oriente)

1950-Actualidad India (Asia) Se independiza de Inglaterra

1951-Actualidad Libia Africa del Norte. Mediterráneo

1956-Actualidad Tunicia Africa del Norte. Mediterráneo

1957-Actualidad Níger Africa Occidental

1958-Actualidad Mauritania Africa Occidental

1960-Actualidad Chipre Medio Oriente

1960-Actualidad Zaire República Democrática del Congo
1970 El dictador Mobutu cambia el nombre de El Congo a Zaire.
1997 Una revolución cambia el nombre a El Congo.
1962-Actualidad Argelia Africa del Norte. Se independiza de Francia.

1966-Actualidad Guyana América del Sur. Caribe. Independencia en el Commonwealth británico.

1967-Actualidad Yemen Medio Oriente

1971-Actualidad Emiratos Arabes Unidos Medio Oriente

1975-Actualidad Surinam América del Sur. Caribe. Independencia de Holanda.

1991-Actualidad Lituania Europa Mar Báltico

1991-Actualidad Letonia Europa Mar Báltico

1991-Actualidad Estonia Europa Mar Báltico

1991-Actualidad Ucrania Europa Oriental

1991-Actualidad Bielorrusia Europa Oriental

1991-Actualidad Georgia Asia Occidental

1991-Actualidad Moldavia Asia central

1991-Actualidad Kzakistan Asia central

1991-Actualidad Turkmenistán Asia central

1991-Actualidad Uzbekistán Asia central

1993-Actualidad República Checa Europa central

1993-Actualidad Eslovaquia Europa central

1997-Actualidad Chechenia Se independiza con la disolución de U.R.S.S., y recién en 1997 Rusia reconoce su independencia.



Investigación y elaboración a cargo de Martín A. Cagliani, estudiante de Arqueología e Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

República Argentina, provincia de Buenos Aires, ciudad de Victoria.

Los elusivos etruscos

por Marcelo Dos Santos (especial para Axxón)


"Acampó entonces el ejército
etrusco en esta llanura, asustado por los avisos del cielo.
El propio Tarconte me envió embajadores y la corona
del mando con el cetro y me encomienda las insignias;
que acuda al campamento y me haga cargo de los reinos tirrenos".
Virgilio: Eneida, VII:503-507

Así como "Roma no se construyó en un día", tampoco se desarrolló sobre un territorio completamente virgen y despoblado. La nación madre y cuna de la moderna cultura occidental ocupó un territorio —la Península Itálica— que, según diversas fuentes, estaba habitada por pueblos anteriores, de origen oscuro y cultura desconocida.

En cierto sentido, nos ocurre con las culturas prerromanas de Italia lo mismo que con las españolas: ¿eran los celtas un pueblo autóctono? ¿Cuál era, exactamente, su relación con íberos y numantinos? ¿Es correcta la actual denominación de pueblos "celtíberos"?

En apariencia, la cuestión prerromana en Italia es más simple que la de otros sitios: desde la más remota antigüedad, cuando alguien piensa en los antiguos pobladores de ese país, la palabra que nos viene a la mente es siempre la misma: etruscos.

Los primeros que se preocuparon sobre la población primitiva de la Península Itálica fueron, por supuesto, los romanos. Sus investigaciones, tan profundas como era posible en aquella época (y no se crean que hoy pueden ser mucho mejores, como no sea en el aspecto genético-lingüístico) no arrojaron, por supuesto, resultados consistentes ni definitivos. Los romanos, encabezados por su "etruscólogo" oficial, nada menos que el emperador Claudio, se rompieron la cabeza durante muchísimos años para desenmarañar el misterio de la población que los precediera, la cual tenía un papel primordial en el origen legendario de la civilización romana.

Claudio César, nacido Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico y conocido luego como Tiberio Claudio Nerón César Druso, nació en Lugdunum (Galia) en el 10 a.C. Era hermano de Germánico y nieto de Livia (esposa del emperador Augusto) y, por consiguiente, sobrino del emperador Tiberio. Elevado al trono en el 41 d.C. por iniciativa de la guardia pretoriana tras el asesinato de Calígula, y ante la falta de herederos legítimos, reinó más o menos justa y sabiamente hasta su muerte, el 23 de octubre del 54.

Su gobierno fue inteligente y exitoso, a tal punto que consiguió agregar a Britania como provincia romana.

Claudio fue jurisconsulto, académico e historiador y se trata, de hecho, del único científico que alguna vez vistió la púrpura real en Roma.

Entre sus muchos intereses historiográficos se encontraba el investigar el origen de Roma y de los romanos, lo que en aquella época (y, para muchos, aún hoy) implicaba dominar la etruscología.

El gran logro de Claudio fue percatarse (y fue el único hombre de su tiempo en darse cuenta de esto) de que por aquellos años estaban muriendo en Roma los últimos etruscos de pura sangre. Era cierto: luego de los tiempos de Claudio, la raza etrusca pudo, legítimamente, considerarse como extinta en forma completa.

El soberano romano, atraído por el pasado legendario que se atribuía a los etruscos, pasó varios años compilando un minucioso trabajo de etruscología, especialmente enfocado en la cultura y la lengua del misterioso pueblo.

Muchos romanos —entre los que se contaban casi todos los miembros de las clases dirigentes— sostenían que el origen del romano eran los sobrevivientes de la Guerra de Troya, y así lo cantaba Virgilio en La Eneida: por consiguiente, la sociedad de Roma en tiempos de Claudio no veía con buenos ojos que la Historia descubriese que los altivos imperialistas del Mediterráneo provenían de los etruscos, un pueblo considerado bajo, inculto y primitivo. Daría la impresión de que ésta, precisamente, era la conclusión que Claudio sacaba de sus investigaciones. Por lo mismo, no resulta absurdo que la obra (un grueso libraco) fuese destruido a poco de la muerte de su autor, a fin de preservar el origen mitológico y cuasidivino de los fundadores de Roma.

Nos hubiese encantado leer un libro sobre la historia de los etruscos escrito en el siglo I antes de Cristo por un especialista, letrado y noble. Sin embargo, y por las razones políticas que ya hemos enunciado, la obra está perdida desde aquel entonces, y sólo nos queda especular sobre sus posibles contenidos.

No sólo del libro de Claudio se "ocupó" el orgullo troyanógeno de los romanos imperiales: con furia tenaz y criminal fueron extirpando, en la medida de sus posibilidades, todo recuerdo, tradición y rastro cultural de sus ancestros, a fin de asimilarse ellos mismos, cada vez más, a la raíz troyana, asiática y helenófila que pretendían inventarse, de tal suerte, tristemente, que desde Nerón hasta principios del siglo XIX los etruscos estuvieron perdidos para el mundo y para la Historia del Hombre como un pueblo cuasi inexistente, a no ser por algunos pocos descubrimientos arqueológicos por siglo (una vasija aquí, una tumba allá) que, a pesar de ser claramente no romanos, eran catalogados como "romanos primitivos".

En dos de las colinas de Roma, concretamente el Palatino y el Quirinale, se conocen desde hace siglos unas antiguas tumbas que no corresponden con las costumbres romanas, y que hoy, con los modernos métodos de datación, pueden con certeza ser fechadas entre los siglos VIII y VI antes de Cristo y, por lo mismo, identificarse con sitios etruscos. Al revés que en los cementerios romanos, los sitios de cremación se mezclan, en estas tumbas, con los sitios de enterramiento (algo más recientes). La evidencia de que estos sepulcros (llamados por los romanos Sepulcretum) son de lo más antiguo que puede encontrarse en la ciudad es muy concreta: de hecho, en el Palatino, una tumba circular de incineración está superpuesta con una oblonga de enterramiento, lo cual es típico de los cementerios etruscos pero desconocido en los romanos.

Sin embargo, los primeros descubrimientos modernos datan de principios del siglo XIX: a poco de llegar Napoleón al trono de Francia, su hermano menor Lucien (Luciano) Bonaparte, Príncipe de Francia, de Canino y de Musignano, descubrió en sus terrenos de la Toscana una gran tumba etrusca. El noble francés comprobó el interés que los coleccionistas manifestaban por los objetos de arte prerromano, vio el filón y comenzó a excavar por todos sus ingentes terrenos, rescatando varios cientos de piezas que fueron vendidas de inmediato al mejor postor. Bonaparte se hizo millonario gracias a los orfebres etruscos, pero el beneficio no fue para él solo: gracias a su codicia el mundo comenzó a conocer más y mejor a la cultura que había obsesionado, 1.800 años atrás, a su primer estudioso, el emperador Claudio.

Pero ¿quiénes eran los elusivos etruscos? ¿De dónde habían venido? ¿Qué relación tuvieron con nosotros, los latinos posteriores?

Lamentablemente, hemos de confesar que el panorama no está más claro hoy para nosotros que para los Julio-Claudios del siglo I. Sin embargo, intentaremos compendiar los conocimientos de que disponemos.

En las épocas primitivas, mientras en Mesopotamia y Egipto nacían imperios y culturas fastuosas como la sumeria, egipcia o babilonia, Italia presentaba, apenas, una colección de tribus primitivas que ni siquiera habían abandonado la Edad de Piedra: italiotas, ligures e ilirios. Mucho más tarde (siglo VIII a.C.), los mercaderes fenicios primero y los helenos de la Magna Grecia (Sicilia) después, comenzaron a explorar la Península Itálica y a descubrir sus paisajes y sus gentes. Piénsese en la impresión de fenicios y griegos al descubrir, como una isla de brillo cultural en medio de un océano de gentes atrasadas y primitivas, a los florecientes etruscos de la toscana.

Preguntados por el nombre que se asignaban a sí mismos, los etruscos dijeron llamarse rasenna o simplemente rasna; los griegos los denominaron tirsenos o tirrenos (y de allí el nombre del mar de Italia) y los romanos los bautizaron tusci (de donde el nombre del país, Toscana). El nombre "tusci" degeneró luego en etrusci, de donde surgen los modernos: "etruscos", "Etruria", etc.

Ya entre griegos y fenicios se desató una feroz polémica acerca del origen de los etruscos: la discusión se generalizó, y los bandos antagónicos eran los "autoctonistas" versus los "migracionistas". Los primeros afirmaban (y afirman) que los etruscos eran un pueblo preindoeuropeo, esto es, verdaderamente indígena de Italia, no proveniente del Asia Menor ni de ninguna otra parte. La opinión contraria sostenía que los etruscos habían llegado desde la Lidia (actual Turquía), es decir que, si no eran verdaderos descendientes de troyanos, eran sus parientes cercanos.

A favor de esta última tesis se encuentran el sistema y el tipo de enterramiento de las tumbas del Sepulcretum: como muestran la variedad de antecedentes culturales que manifestaban los tirrenos, apoyan en forma no determinante el origen extranjero de este pueblo. El tipo de incineraciones y cremaciones de cadáveres que practicaban ha sido identificado por el arqueólogo italiano Luigi Pigorini como una evidencia del origen septentrional de los etruscos. Según su tesis, los primeros romanos recibieron su herencia cultural de los etruscos e ítalos que vivieron al norte del Tíber y aún más allá.

Otra pista que nos conduce a un origen ajeno fue el descubrimiento, en 1930, de las ruinas arcaicas del Foro Boario, en el área de Sant’Ombono. Ellas muestran la existencia de poblaciones bien establecidas, de cultura etrusca o al menos de Italia del Norte en plena Roma en el siglo VI, es decir, más de un siglo antes de la fundación "oficial" de la ciudad.

Autoctonistas y migracionistas: desde milenios se supo que ambas posturas tenían parecidas posibilidades de verdad: para horror de los griegos, las mujeres etruscas gozaban de libertad y capacidades civiles plenas, pudiendo participar de las justas deportivas e incluso de los banquetes. Este rasgo cultural está totalmente ausente en las culturas del Asia Menor, la Mesopotamia y la India, y es uno de los puntos fuertes de la tesis del origen autóctono.

Pero los migracionistas no se quedan atrás: el arte, la religión y la vida cotidiana etrusca tienen mucho que ver con sus homólogos del Asia Menor, y ciertos rasgos culturales se asemejan a los de la Mesopotamia. En efecto, su magia y sus artes adivinatorias, por ejemplo, eran virtualmente idénticas a las de la antigua Babilonia. La lengua etrusca era, según cierta evidencia disponible, un pariente más o menos cercano de la lengua lidia. Pero esta afirmación se basa solamente en la traducción de textos escritos, tarea no muy difícil porque los etruscos adoptaron tempranamente el alfabeto griego. Otros opinan que el etrusco era no-indoeuropeo o directamente preindoeuropeo. Según Hesíodo, los etruscos se consideraban a sí mismos descendientes de Ulises y de la hechicera Circe, a quienes llamaban "los primeros tirrenos", es decir que eran, en sí mismos, migracionistas. Apoya a esta teoría el mismísimo Herodoto: dice que los etruscos llegaron a Etruria en una gran migración procedente de Lidia, en la actual Turquía. Dionisio de Halicarnaso, su compatriota, discrepa sin embargo con Herodoto, ya que afirma que los etruscos son totalmente indígenas de Italia.

Hay, por supuesto, evidencias que apoyan esta tesis:

A lo largo de las playas del Tirreno, algunos hallazgos nos permiten individualizar la existencia de una civilización previa a los demás italianos, a quienes llamamos en forma convencional protolatinos. Estos hallazgos probarían que, alrededor del II milenio a.C., llegaron a Italia distintos pueblos de origen indoeuropeo.

Otras evidencias apoyan la teoría protolatina, especialmente de índole lingüística y arqueológica. Por el contrario, poetas antiguos como Virgilio hablan del origen "oriental" (o sea, de Asia Menor) de los pueblos latinos. Polibio y Tucídides, dos autores de la tradición grecosiciliana (de la Magna Grecia), manifiestan por el indigenismo de los latinos.

Posiblemente, el pueblo "protolatino" sea en realidad lo que conocemos como "Cultura Villanoviense". La cultura Villanoviense es la más importante población humana de la Edad de Hierro y se llama así porque sus primeros restos se hallaron en la aldea de Villanova, en las afueras de Bologna, en 1853. Se acepta comúnmente que los Etruscos derivaron de los villanovienses o fueron absorbidos por ellos.

El principal rasgo de la cultura villanoviense son las tumbas cinerarias con cuerpos cremados, que se hallan por todas partes y prácticamente en la totalidad de la península. También se han encontrado un tipo particular de cerámicas y láminas delgadas y vasijas de metal, yelmos y fibulæ, término que designa pequeños objetos de adorno personal como alfileres o ganchos.

Los etruscos, siguiendo la costumbre villanoviense, pusieron de moda la cremación de los muertos, aunque en una etapa posterior hayan pasado a preferir el enterramiento con ricos ajuares funerarios. Como hemos dicho, en el Foro Boario de Roma se encuentran tumbas de ambos tipos.

En las estaciones arqueológicas de la cultura Villanoviense aparecen con frecuencia aldeas etruscas sin que haya ninguna solución de continuidad apreciable en el tiempo que permitiera desestimar la teoría de una gran migración.

Por otra parte, un rollo hallado en Lemnos, proveniente del siglo VI a.C. y escrito en una lengua similar al etrusco, hace considerar plausible la hipótesis del origen oriental.

La lengua etrusca, testimoniada en más de seis mil escritos conservados, no pertenece al grupo Indoeuropeo.

Ya conocidas en vida del poeta griego Hesíodo (700 a.C.), las evidencias arqueológicas demostraban que ya en aquella época se estaba desarrollando una gran civilización en la zona de Etruria, en una enorme área de la actual Italia Central.

Estas incógnitas sobre la lengua etrusca y el origen del pueblo que lo hablaba traen a la memoria del hombre enterado dudas similares sobre otro pueblo europeo plagado de misterios: los baskos.

En el caso de los etruscos, posiblemente tanta disputa sea vana en esencia: yo suscribo a una tesis "mixta", a saber: el pueblo villanoviense fue influido y amalgamado por migraciones provenientes de Asia Menor, y andando el tiempo, esta mezcla cultural y racial devino en los etruscos y más tarde en los romanos. Como casi todo lo que refiere a este tema, la tesis mixta aún espera comprobación científica.

Como queda dicho, la imagen que los romanos tenían de su propio origen ascendía a Troya cuando no al mismísimo Olimpo. Si tenía razón esta postura o la contraria sólo podrá ser dilucidado en base a la evidencia arqueológica que, justo es prevenir al lector, no es, hoy por hoy, concluyente ni definitiva. Se han escrito ríos de tinta sobre los indicios que apuntan a que Roma sí era descendiente de Etruria.

Los romanos primitivos tenían una fiesta denominada feriæ luceriæ. Hay quienes afirman que estaba relacionada con la luz (lucis, lucium), pero en realidad el término deriva del latín lucus, el nombre de los bosques sagrados para los romanos. El más conocido de estos bosques ceremoniales es el Lucus Feroniæ, que todavía existe al norte de Roma, sobre la salida Fiano Romano de la autopista A1. Lucus, a su vez, deriva de la palabra etrusca vuvcius, y ésta está relacionada con el umbro vuku, lengua en la cual sigue significando "bosque sagrado".

La relación entre etruscos y romanos también se comprueba por los objetos y costumbres de los primeros que fueron adoptados por los segundos. Entre ellos podemos nombrar: la toga de púrpura, las sella curule, las fasces con el hacha, los lictores y los anfiteatros. Todos ellos proceden de los etruscos. Los romanos, sin embargo, preferían no sentirse como herederos de los etruscos. Solían enseñar a sus niños que eran un pueblo de inmigrantes a quienes los dioses habían regalado las sagradas riberas del mar Tirreno y las orillas del Tíber como don.

La Etruria antigua pronto trascendió los estrechos límites de su Toscana original y comenzó a extenderse por el Lazio. Mientras los etruscos desarrollaban sus grandes y espléndidas ciudades, la miserable Roma era sólo una aldea de cabreros a orillas del Tíber. Muchas ciudades italianas de hoy no provienen de los romanos, sino que eran ya ciudades etruscas hechas y derechas cuando Roma aún no existía: Peruggia, Arezzo, Viterbo, Tarquinia, Orvieto... Las ruinas de Veies, cerca de Roma, son las de un hospital-casa de termas etrusco, a donde los enfermos concurrían para sanar de diversas dolencias.

Los etruscos tienen algunos puntos de contacto con grandes civilizaciones americanas, como mayas y aztecas: como éstas, duraron sólo unos pocos siglos. Etruria se alzó en el VIII a.C. y en el III ya estaba en franca decadencia. Como bien apuntó Claudio en su libro ausente, en I d.C. se había desvanecido. Al elevarse Roma, cuentan los historiadores antiguos que los mismos etruscos comprendieron que estaban perdidos, que nada que hicieran podría detener su extinción a manos de aquel pueblo imperialista y conquistador, y que el fatalismo ganó el alma etrusca. Cayeron los etruscos en una forma de vida disipada y hedonista, llena de danzas, orgías y festines, inclinada a todos los placeres. Esta forma de vida, si hemos de creer a los historiadores romanos, precipitó su destrucción.

Con el correr de los años, Etruria se organizó en una confederación de estados independientes regidos por reyes, para evolucionar después hacia una forma republicana. Los representantes de cada ciudad de la federación se reunían una vez por año en el templo del dios Voltumna para discutir los asuntos comunes, y pasaban el resto del año ocupándose de los suyos propios, al estilo de las althing escandinavas. Las ciudades tirrenas eran gobernadas por una pequeña aristocracia. Por debajo de los nobles se extendían los ciudadanos y más abajo los esclavos. De éstos existían dos categorías: los instruidos, destinados al sexo y al placer de sus señores, y los analfabetos, utilizados para el trabajo más duro.

La magia y la medicina eran ciencias "serias" para los etruscos y, en apariencia, daban muy buenos resultados: Esquilo llama a Etruria "el país de los medicamentos". Las termas etruscas eran conocidas en todo el Mediterráneo, y sus artes para la curación estaban inextricablemente unidas a la religión: un complicado panteón de dioses y diosas mayores y menores, imbricado con la mitología grecolatina, que rendía culto, asimismo, a las antiguas y primitivas deidades que personificaban fuerzas naturales, especialmente a las diosas generatrices de la fecundidad. Los tres principales dioses tirrenos, Tinia, Uni y Mernva, fueron sincretizados más tarde con las figuras de Júpiter, Juno y Minerva. La religión etrusca poseía palabra revelada, esto es, libros sagrados, que se han perdido. El hombre estaba, además, sujeto a los designios del Hado, y la adivinación y la magia trataban de desentrañar sus intenciones y las asechanzas que aguardaban al Hombre a cada vuelta del camino. Prácticamente la totalidad de las actividades humanas debía propiciarse mediante rituales, purificaciones y ceremonias. Muy importantes eran también los cultos a los dioses familiares y nacionales, y en ellos encontramos el claro antecedente de los lares y penates de la Roma subsiguiente.

Eran muy afectos a las ceremonias y a los festivales: desde la reunión de los regentes al más mínimo aniversario de campesinos, sus fiestas incluían danzas, torneos gimnásticos, ejecuciones musicales y representaciones teatrales. En los torneos etruscos se halla el origen del circo romano, aunque en aquél no había efusión de sangre ni violencia desmedida.

El arte etrusco era elevado y refinado: inevitablemente influido por los griegos debido al intenso comercio que llevaban a cabo. Vendían minerales y producción agropecuaria a los helenos y a sus ciudades asiáticas, importando, a su vez, objetos de lujo y telas elaboradas. Los tirrenos, no obstante, fueron capaces de mantener a lo largo de los siglos su profunda originalidad, su personalidad barroca y exhuberante que derivó, andando el tiempo, en las más elevadas formas del arte romano. Al tiempo aprendieron de sus maestros griegos el arte de la orfebrería y terminaron exportando su producción al propio país de origen de la técnica. Su mayor especialidad: los pequeños objetos utilitarios, decorados y trabajados con pasión y amor por la belleza, especialmente confeccionados con oro y marfil.

Los griegos no entendieron nunca a estos extraños vecinos. Los romanos, por los motivos ya explicados, los odiaron con ferocidad e hicieron todo lo posible por borrar sus huellas de Italia. Es por ello que, perdida la obra de Claudio, sólo nos quedan como testimonio de la vida cotidiana de los tirrenos las representaciones artísticas. En varios frescos se observan banquetes, con la familia al completo reunida ante las viandas, incluyendo a los niños. Los amores eran duraderos, ya que parece no haber existido entre ellos el divorcio ni la disolución del vínculo matrimonial.

La península, a fines del siglo VI a.C., pertenecía en su práctica totalidad a los etruscos, excepto la zona más austral y la Magna Grecia, dominada por los griegos. Aliados con los cartagineses fueron a la guerra contra los Griegos, primero y contra Roma más tarde, organizando a tales fines un gran ejército y una soberbia flota, apoyada en un innovador invento etrusco: el ancla.

Hasta principios del siglo V a.C. vivió la Etruria sus mejores tiempos, dominando incluso a los latinos de Roma, muchas de cuyas edificaciones primitivas llevaba el sello arquitectónico tirreno.

Sin embargo, la historia política de la Etruria tardía y de la Roma temprana se entreteje con la leyenda y no es fácil de desenmarañar.

Si bien hoy se cree que el dominio de Etruria sobre Roma fue más económico y comercial que político y militar, los historiadores romanos hablan de dos reyes etruscos que aposentaron su trono en Roma. El primero de ellos fue Tarquino el Viejo, supuesto contructor de la Cloaca Máxima, y el segundo Tarquino el Soberbio, cuya caída marcó el fin de la hegemonía etrusca y los comienzos de la República Romana. Se conocen, también, los nombres de tres generales etruscos que derrotaron a Roma en campaña: Mastarna, Cailo Vibenna y Aulo Vibenna.

Si hemos de creer al único fragmento sobreviviente de la obra del emperador Claudio, el tal Mastarna no fue otro que Servio Tulio, etrusco reputado por los romanos como el mejor de los monarcas primitivos.

Parece ser que Servio casó a sus hijas con los herederos de Tarquino el Viejo. Uno de los jóvenes, Tarquino el Soberbio, mató a su suegro y se autocoronó rey. Cruel y de ferocidad desmedida, sufrió un golpe de estado que acabó en la proclamación de la República (509 a.C.). La pérdida del poder sobre Roma fue el escalón final de la caída de los tirrenos. Poco a poco, la Roma, ahora en manos romanas, comenzó a ocupar los territorios etruscos, aprovechando el disenso interno entre las ciudades de la federación. Más tarde, los etruscos se aliaron con los cartagineses en la Primera Guerra Púnica y, al ser derrotado éste, se vieron arrastrados en su caída, circunstancia que también aprovecharon los galos para invadir el territorio etrusco.

El último etrusco famoso fue un consejero del emperador Augusto llamado Mecenas, cuyo amor por las cosas bellas hizo perdurar su nombre como sinónimo de patronazgo de las artes.

Y aquí se cierra la historia "comprobable" de los etruscos. Nada más, prácticamente, sabemos de ellos ni de su cultura.

El territorio de los etruscos llegó hasta el mismo centro de la actual ciudad de Roma, sobre la colina del Gianicolo, desde donde se domina todo el valle del Tíber. Además, los reyes etruscos hablan de la vida de la gente de Roma desde los primeros años. Se especula con que el mismísimo nombre de la ciudad, Roma, procede de una palabra etrusca, rumon, que significa "el río" (no olvidemos que Roma yace junto al Tíber).

No es la única influencia del etrusco sobre nuestra lengua: Aunque a algunos les cueste creerlo, el término histrión, utilizado para designar a los actores, especialmente cómicos, no deriva de una palabra original latina (histrio) sino que es una de las palabras etruscas que sobrevivieron (hister), casi intactas, hasta llegar a la lengua castellana.

Cuando los griegos descubrieron a los etruscos, y más tarde los romanos trabaron relación con ellos, ambas civilizaciones se escandalizaron por el libertinaje de los etruscos. Entiéndase bien: por "libertinaje" no se horrorizaban de las prácticas sexuales (sabemos que tanto los griegos como los romanos eran curtidos veteranos de las lides de Sodoma, Safo y Lesbos entre otras prácticas, algunas de ellas sumamente perversas a los ojos modernos), sino porque los etruscos... ¡bailaban! Sí, bailaban: bailaba el rey, bailaban los cortesanos, bailaba el pueblo llano, los artesanos, los militares y los campesinos, pero la danza, para griegos y romanos, era la más vil de todas las expresiones de la cultura humana, sólo tolerable —ya que no admisible— entre bastardos, prostitutas y esclavos. El que practicaba esta despreciable actividad se llamaba, en etrusco, hister, el bailarín. El sustantivo fue inmediatamente adquirido por griegos y romanos para designar al actor bufo, que cantaba y además bailaba, para diferenciarlo del actor serio, trágico, socialmente aceptado. De esta manera, sin saberlo, estamos hablando en etrusco.

Sea como haya sido, es innegable que el misterio alimenta la imaginación, y que de ella pueden derivarse nuevas visiones y conceptos novedosos y originales.

No es demasiado probable que se llegue nunca a saber más del pueblo que nos ocupa de lo que se expone en este artículo, por la simple razón de que los mismos romanos no pudieron averiguar más, estando como estaban tan cercanos en el tiempo, la raza y la cultura con respecto al objeto de su estudio.

Ello, sin embargo, no impedirá que sigamos especulando acerca del origen, costumbres y destino de una de las culturas más interesantes, misteriosas y trascendentes del hemisferio occidental: los elusivos etruscos.

Los dioses del pueblo Romano

Nuria Soria



El carácter romano era pragmático, útil y siempre referente a las cosas que sirven y a la vez demuestran inteligencia y poder. Los dioses romanos propios no hacían referencia ni a divinizaciones de la extravagancia ni a complejas cosmologías, sino que eran deidades que tienen su trascendencia en el ámbito cotidiano.

Tras la conquista de Grecia y la asimilación de Roma con ésta, se acogen con gusto leyendas y tradiciones griegas, aparte de las costumbres, arte, filosofía y modo de ver la vida de los griegos. Pero esto no fue sólo copia o «transliteración» a la idea romana, fue una base que junto al marcado temperamento latino dio origen a una compleja visión del mundo.

Tampoco debemos creer que Júpiter o Marte no fueran adorados antes por el pueblo de Roma, pero éstos perdieron toda identidad propia al ser identificados con sus equivalentes griegos, de los cuales tomaron carácter, familia e historia.

En cierto sentido, para entender las prácticas religiosas romanas, se debe (al haber nacido en una cultura occidental moderna) olvidar todo lo que puede saberse y pensarse sobre la religión. judaísmo, cristianismo e islam, tres de las cinco religiones dominantes en vida moderna, son religiones monoteístas y escripturales (basan su "saber teológico" en un texto escrito). hinduismo y budismo, las otras religiones dominantes del mundo, son bien diferentes, hasta el punto que es dudoso poder atribuirles el carácter de "religión", tal como la entiende tradición abrahámica.

Los monoteístas creen que un solo "Ser" divino e inmortal rige el cosmos. Los romanos, en contraste, eran politeístas y creían en una multiplicidad de divinidades. Los judíos, cristianos y musulmanes basan su religión en las escrituras reveladas por su dios.

Sin embargo, culto y prácticas religiosas les ofrecieron algo a los romanos que nosotros reconoceríamos como una relación personal con el "ser" divino, la "religión" era optativa. Cuando a alguien se le pide definirse hoy en día frecuentemente especificará su identidad religiosa personal. "Soy judío", por ejemplo. Un romano, incluso uno consagrado a un dios particular o culto, probablemente no lo haría. Para el pueblo romano, el aspecto más importante de la religión es la unión personal con su comunidad y la de su comunidad con los dioses. La religión era inherentemente una colectividad, no algo individual.

Pero no nos centremos en las generalidades de la religión romana (o religiones romanas) y veamos cuáles eran esos seres a los que estaban dirigidas plegarias y sacrificios. Había varias clases de dioses entre los romanos: dioses rústicos y seres sobrenaturales (Dii Indigetes), dioses familiares (Dii Familiares), dioses estatales (Dii Consentes) y personificaciones (Genii).



Orígenes de la religión romana

En la Roma arcaica los dioses eran "numina", es decir manifestaciones divinas sin rostro ni forma, pero no por ello menos poderosas. La idea de dioses antropomórficos llegó posteriormente, con la influencia etrusca y principalmente griega. Estos dioses son al menos tan viejos como la propia urbe.

El concepto de "numen" (poder) continuó existiendo y se relacionó con cualquier manifestación divina. Para los romanos, todo en la naturaleza está habitado por uno o varios numina, lo cual explica el gran número de deidades del panteón romano. Los numina muestran su voluntad divina por medio de fenómenos naturales que el fiel constantemente busca interpretar. Por ello se presta gran atención a los agüeros y augurios (ales) en cada aspecto de la vida cotidiana romana.



Dioses y diosas

Los llamados «Dii Consentes» fueron honrados especialmente, y coinciden básicamente con sus homólogos griegos. Eran doce, ni uno más ni menos: Júpiter, Juno, Minerva, Vesta, Ceres, Diana, Venus, Marte, Mercurio, Neptuno, Vulcano y Apolo, en el orden listado por el poeta Ennio en torno a siglo III antes de nuestra era. Contaban con estatuas en el Foro, posteriormente llevadas al Porticus Deorum Consentium («Pórtico de los Dioses Consentes»).

Pero lo que caracteriza a la religión romana es el culto a los Dii Familiaris, dioses familiares. Así, en esta especie de religión familiar se adora al Lar Familiaris (espíritu guardián y genio protector de la familia), a los Lares Loci (dioses del lugar, es decir, guardianes del sitio ocupado por la casa o por el templo o santuario), el Genius Paterfamiliarum (genio del paterfamilias, es decir, deificación protectora del cabeza familiar), los Dii Penates (dioses penates guardianes de la economía doméstica), los Dii Manes (dioses manes o espíritus de los antepasados) y una multitud de otros dioses que eran colocados en una hornacina en el atrium o «hall» de la domus, la casa.

Este culto esta relacionado con los dioses del Estado (Lar Praestites, Penates Publici…) y el culto imperial, pues el genio del emperador no es más que el genio del paterfamilias de todos los romanos.

Algunos otros dioses propiamente romanos son:

Jano (Ianus): dios de las puertas (ianuae), que simboliza el paso de un lugar a otro, de un estado a otro (paso del invierno al verano, de la juventud a la madured, etc.), el principio y el fin. Es un dios bifrontre, con dos caras, una al frente y la otra al revés. El primer mes del año (Ianuarius) le fue dedicado. Se le invoca al comenzar una guerra (es decir, en el paso de un estado de paz a un estado de guerra), y mientras ésta durara, las puertas de su templo permanecían siempre abiertas; cuando Roma estaba en paz, las puertas se cerraban. Jano no tiene equivalente en la mitología griega.

Quirino (Quirinus): nombre de Rómulo, el fundador, tras su muerte. Es también un dios de la guerra, adorado por las sabinas. Se le identificó con Marte (Mars), dios también bélico heredero del Ares heleno.

Vulturno (Vulturnus): divinización de un río del norte de Italia. Nace en los Apeninos y pasa por Capua. Parece que su nombe significa "viento del oeste". Por extensión, fue la personificación de todos los ríos.

Vertumno (Vertumnus): deidad de las estaciones, cambios y maduración de las plantas y frutos. Es un dios polimorfo, con el poder de transmutarse en lo que desee. Tenía un templo en el Aventino construido en 264 ane (antes de nuestra era). Las fiestas Vertumnalias se celebraban el 13 de agosto.

Pales: diosa patrona de los pastores y los rebaños. Preside la salud y fertilidad de todos los animales domésticos. Sus fiestas eran las Paliliae (o Pariliae) celebrada el 21 de abril, legendaria fecha de la fundación de Roma. El nombre Pales está relacionado con la palabra grecolatina phallus (falo).

Flora: La diosa de las flores y la primavera. Tenía un templo menor en el Quirinal y un santuario cerca del Circo Máximo en construido el 238 ane. Las Floralia, famosos festivales del 28 de abril al 1 de mayo, existieron hasta el siglo IV d. C. Flora se identifica con la Chloris griega. "Flora" eran también el Nomen Arcanus ("nombre secreto", que nadie debe conocer) de la propia ciudad de Roma.

Carmenta: es la diosa del parto y las profecías. Su templo en Roma estaba junto a la Porta Carmentalis. Su fiesta, exclusiva de las mujeres, se celebraba entre el 11 y el 15 de enero.

Pomona: diosa reina de los árboles frutales. Es la querida de muchas deidades como Silvano y Picus, o incluso Vertumno. Su sacerdote especial es el flamen Pomonalis. Su atributo es la hoz.

Portuno (Portunus): dios romano de los puertos y bahías portuarias, originariamente dios de las puertas (portae) y las llaves y animales domésticos. Su templo se hallaba junto al Foro Boario. Su atributo es la llave.

Belona (Bellona): diosa romana de la guerra, muy popular entre los soldados romanos. Ella acompaña a Marte en la batalla, el que fue diversamente su esposa, hermana o hija. Tenía un templo en el Capitolio y su fiesta se celebraba el 3 de junio. Belona se representa armada, con espada, casco y lanza… Su origen es etrusco.

Furrina: diosa romana que quizá fue un espíritu oscuro. Su naturaleza ha sido olvidada, pues su sacerdocio y ritual eran ejercidos por una hermandad esotérica y prohibida a los legos. Su fiesta se celebraba el 25 de julio (Furrinalia).

Hay también otro grupo de misteriosas deidades formado por dioses titulares nativos del Latium (Lacio) llamados colectivamente Dii Indigetes (Eneas, Fauno, Sol Indiges, Júpiter Indiges, Numigo…). Hay otra multitud de dioses tutelares, de toda clase de lugares (Roma, Tiberino, incluso Nilo), dioses latinos como Belus, Belona, Liber, Libera…, divinidades abstractas como Fortuna, Concordia, Pax (Paz), Iustitia (Justicia), y un muy largo etcétera.

Estos dioses latinos fueron adorados ya por las Sabinas y los etruscos. Otros ejemplos son: Nerio (deidad sabínica consorte de Marte), Dius Fidius (sabínico igualmente), etc.

De hecho, Quirino y Vertumno —anteriormente citados— fueron adoptados por sabinos y etruscos respectivamente.

Y también tenemos a los «demonios» o Dii Inferi, deidades del Inframundo (Inferus) como Orco y Proserpina, asimilados con los griegos Hades (también se le llamó Plutón) y Proserpina. Estos dioses representan los poderes creadores ocultos de la Tierra, que dan salud y riquezas a los mortales. El Inferus o Avernus es el hogar de los espíritus de los muertos, aunque eso sin duda merece otro artículo aparte.

El espíritu pío de los romanos consistía en un deseo constante de atraer hacia sí el favor de los dioses, hacia la familia y el Estado. Por ello el romano rinde homenaje a otras divinidades extranjeras, especialmente si está en la tierra de éstos. Para lograr la victoria en la guerra, los romanos pidieron a menudo el favor de los dioses de sus enemigos. Igual que las tendencias y el prêt-à-porter, los romanos acogieron con ilusión los cultos extranjeros, es decir, los Dii Novensiles. Apolo y Ceres, muy queridos por el pueblo romano, fueron originarios de Grecia, aunque pronto se convirtieron en Dii Consentes o estatales. Otros Novensiles son Baco-Dionisos, Isis, Serapis, Cibeles, Mitra y muchos más.

Con la la llegada del cristianismo todos estos dioses fueron paulatinamente relegados hasta su prohibición. No es cierto que Nerón persiguera a los primeros cristianos, pero sí lo hicieron otros emperadores como Diocleciano (quien no persiguió sólo a los cristianos, sino a otros muchos cultos, como los pitagóricos o los mitraístas). Tengamos en cuenta que el cristianismo estaba poniendo en tela de juicio no tanto tanto la divinidad imperial como otros aspectos que constituían la base y la misma esencia del Imperio. Tras la victoria de Cosntantino sobre Majencio en la batalla del Pons Milvius (312), éste tolerará la religión cristiana en convivencia con el resto de cultos. Todos ellos —paganos, es decir campesisnos— se prohibieron en el 392 mediante el famoso edicto de Teodosio. El pueblo suplió su pérdida con los santos y los ángeles, recuerdos de aquellos magnificentes dioses que, desnudos en estatuas de mármol presidían las actividades cotidianas de la raza latina.

Sorel y el Sindicalismo Nacional

Sorel y el Sindicalismo Nacional

Gustavo Morales
Si alguien se atreve a levantar su voz contra las ilusiones del racionalismo en el acto es considerado como un enemigo de la democracia
Georges Sorel (1847-1922) era un ingeniero francés, padre del revisionismo revolucionario que supera el carácter materialista del marxismo y llegará a ser básico para la génesis del fascismo. El ambiente intelectual de Sorel se enmarca en el Barrio Latino de París, muy lejos de las frías escuelas teoréticas de Viena.
Marxista confeso, Sorel pretende, originalmente, completar el pensamiento de su maestro. A principios del siglo XX el pensamiento socialista debe enfrentarse a una serie de problemas nuevos, difícilmente explicables mediante el análisis marxista ortodoxo. Sorel se desmarca de las estructuras racionalistas y destaca que el marxismo es la construcción de un mito revolucionario para ilusionar a las masas, negando su valor como explicación racional de la realidad.
Sorel niega el valor del racionalismo, al que acusa de corruptor. Antepone a Pascal y a Bergson frente a Descartes y a Sócrates. Sorel sustituye los fundamentos racionalistas y hegelianos del marxismo por:
1.- La nueva visión de la naturaleza humana que predica Le Bon, quien aconseja que "para vencer a las masas hay que tener previamente en cuenta los sentimientos que las animan, simular que se participa de ellos e intentar luego modificarlos provocando, mediante asociaciones rudimentarias, ciertas imágenes sugestivas; saber rectificar si es necesario y, sobre todo, adivinar en cada instante los sentimientos que se hacen brotar". Resume Le Bon que "la razón crea la ciencia, los sentimientos dirigen la historia".
2.- Por el anticartesianismo de Bergson. Las enseñanzas de Bergson permiten sustituir el contenido racionalista, es decir, utópico, del marxismo por los mitos revolucionarios. Sorel afirma que todo gran movimiento viene motivado por mitos. El método psicológico toma el relevo al enfoque mecanicista tradicional (1899), frente al método científico, el recurso a una teoría de los mitos sociales. Sorel no repudia el marxismo, incluso llega a defenderlo contra algunos socialistas democráticos. Se debe a que considera que no existe ninguna relación entre la verdad de una doctrina y su valor operativo en tanto que instrumento de combate. Sorel desplaza el mito de la esfera del intelecto y lo instala en la de la afectividad y la actividad. Una mentalidad religiosa contra la mentalidad racionalista. Sorel recuerda que Bergson nos ha enseñado que la religión no ocupa en exclusiva la región de la conciencia profunda, la ocupan también, por las mismas razones, los mitos revolucionarios. Con ello, Sorel rechaza el presunto carácter científico del marxismo y niega la posibilidad de la explicación social en términos cuasi matemáticos.
3.- Por la rebelión de Nietzsche. La única actitud coherente del revolucionario es la negación de los valores imperantes y la afirmación de otros nuevos y rebeldes. En Reflexiones sobre la violencia, Sorel afirma: Los mitos no son descripciones de cosas, sino expresiones de voluntad... conjuntos de imágenes capaces de evocar en bloque y exclusivamente a través de la intuición, previamente a cualquier tipo de análisis reflexivo, la masa de los sentimientos que corresponden a las diversas manifestaciones de la guerra librada por el socialismo en contra de la sociedad moderna. Sorel identifica mito y convicciones, entendiendo éstas en términos de las ideas y creencias de Ortega. Sorel distingue entre la ética del guerrero, que apoya, y la del intelectual, que condena: Ya no hubo soldados ni marinos, sólo hubo tenderos escépticos.
Fases del pensamiento soreliano
Socialismo marxista
En una primera fase, los sorelianos metamorfosean el marxismo, construyen una nueva ideología revolucionaria, desechando las teorías marxistas de plusvalor y de clase. Sorel vacía el marxismo de hedonismo y de materialismo, haciéndolo pasar de ser una máquina intelectual esclerotizada a una fuerza movilizadora en pos de la destrucción de lo que existe, el mundo materialista burgués. La teoría de los mitos se vuelve el motor de la revolución y la violencia su instrumento: La violencia proletaria, no sólo puede garantizar la revolución futura, sino que, además, parece ser el único medio de que disponen las naciones europeas, embrutecidas por el humanismo, para recobrar su antigua energía. Para Sorel, sólo los hombres que viven en estado de tensión permanente pueden alcanzar lo sublime. En esa vía, Sorel reivindica el cristianismo primitivo y el sindicalismo de combate de su tiempo. No nos molestaremos en demostrar que la idea de violencia revolucionaria no se ciñe al derramamiento de sangre ni a la brutalidad, que son inherentes a la explotación del trabajador, camuflada bajo la cortina de humo del sufragio partitocrático. Por esa vía, también la crítica del sociólogo Pareto al marxismo, base de su teoría de las élites, se acerca a la de Sorel.
Sindicalismo nacional
En una segunda fase, a partir de que Sorel abandona el socialismo (1909), el mito nacional sustituye al mito exclusivamente proletario, ya desalentado en la lucha contra la decadencia democrática y racionalista. La enseñanza obligatoria, la alfabetización en las zonas rurales, el acceso lento pero continuo de la clase obrera a la cultura, no favorecen la conciencia de clase del proletariado, sino más bien una nueva toma de conciencia de la identidad nacional. Los sorelianos ven la organización de la sociedad en términos sindicalistas. Sorel cree que el sindicalismo, en su lucha contra la dictadura de la burguesía y la dictadura del proletariado, ambas materialistas, posee un alto valor civilizatorio. La influencia de Sorel se refleja en el parlamento de productores defendido por José Antonio, así como en la afirmación: Concebimos a España como un gigantesco sindicato de productores. Ledesma asumirá, además, el término de sindicalismo nacional que se extiende entre los sorelianos franceses e italianos. A la postre, lo nacional vira hacia formas de sindicalismo al igual que los sindicalistas varían hacia diferentes escuelas de nacionalismo. Asumen, también, de Sorel que la disciplina, la autoridad, la solidaridad social, el sentido del deber y del sacrificio, los valores heroicos, son otras tantas condiciones necesarias para la supervivencia de la nación. El mito nacional releva al mito meramente social como motor revolucionario. Para ello, es preciso que la convicción se apodere absolutamente de la conciencia y actúe antes que los cálculos de la reflexión hayan tenido tiempo de aparecer en el espíritu. Es decir, opta por la opción de la nueva civilización que nace de la acción directa antes de la reflexión teórica. Aquí Ledesma recibe una mayor influencia soreliana que José Antonio, que a pesar de su renuncia a la torre de marfil de los intelectuales siente una cierta nostalgia por ella, visible en su Elogio y reproche a Ortega y Gasset.
La vanguardia cultural de la primera década del siglo XX, los futuristas, reciben con entusiasmo las ideas sorelianas prefascistas: Los elementos esenciales de nuestra poesía serán el coraje, la audacia y la rebelión. Queremos derribar los museos, las bibliotecas, atacar el moralismo (...) Ensalzamos las resacas multicolores y polifónicas de las revoluciones. En pie en la cumbre del mundo, lanzamos una vez más el desafío a las estrellas. (Marinetti, 1909).
Un hecho crucial en la opinión pública occidental está en 1920. Cuando, respaldados por numerosas huelgas parciales y ocupaciones de fábricas en el norte de Italia, los nacionalsindicalistas italianos presenten su propuesta de autogestión de la industria al ministro de Trabajo, Arturo Labriola. El primer ministro Giolitti reconoce el derecho de participación de los trabajadores en las empresas. El nacionalsindicalismo italiano obtiene así una victoria épica.
Con todo ello, los sorelianos abren la tercera vía entre las dos concepciones totales del hombre y la sociedad que son el liberalismo y el marxismo, ideologías presas del racionalismo donde se prescinde de la intuición y del sentimiento en favor de un imposible concepción matemática de las ciencias sociales. El discurso de Sorel se hace transversal, basado fundamentalmente en el poder de los sindicatos pero repudiando el carácter meramente reivindicativo de éstos, es decir, su domesticación en brazos del socialismo parlamentario. Sorel repudia los pactos y acuerdos con la burguesía, así como el sistema de dominio del liberalismo democratizado: el parlamentarismo. Sorel odió tanto a la burguesía y la democracia liberal que recibió con expresiones de júbilo la revolución rusa, a pesar de haber criticado enérgicamente el leninismo de los revolucionarios profesionales. Sorel ve en Lenin la revancha del genio creador del jefe contra la vulgaridad democrática. Aconsejaba a los sindicatos alejarse del mundo corrupto de los políticos y de los intelectuales burgueses, distinguiendo entre conspiración y revolución. Sólo la segunda da vida a una nueva moral. Sólo los trabajadores más militantes -dice Sorel- son sindicalistas: El obrero de la gran industria sustituirá al guerrero de la ciudad heroica. Por tanto, los valores de ambos son comunes y el ascetismo y la eliminación del individualismo suponen características compartidas por el soldado-monje y por el obrero-combatiente. Podemos encontrar coincidencias entre el desarrollo de Sorel y el de Spengler.
Fascismo
Sorel no desacreditó el uso que los fascistas hacían de su nombre. De hecho, el fascismo nace de la crítica sindicalista, con un fuerte componente soreliano, al marxismo racionalista ortodoxo. El fascismo se revela contra la deshumanización introducida por la modernización en las relaciones humanas, pero, al contrario que el tradicionalismo, desea conservar celosamente los logros del progreso. La revolución fascista busca transformar la naturaleza de las relaciones entre el individuo y la comunidad sin que por ello sea necesario desbaratar el motor de la actividad económica moderna. Los sorelianos son los primeros revolucionarios surgidos de la izquierda que se niegan a cuestionar la propiedad privada. Consideran que atacarla supone confundir al enemigo real: la concepción burguesa y materialista de la existencia, que también encarnan el jacobino y el socialdemócrata.
Los sorelianos se mantienen fieles a la idea de que todo progreso depende, y dependerá, de una economía de mercado, al igual que hoy defiende el economista joseantoniano Velarde Fuertes, distintas de los planteamientos estatistas de Dionisio Ridruejo. En este punto del debate, los nacionalsindicalistas se escinden, la mayoría pasa a apoyar directamente al fascismo, incluso cuando éste modera su aspecto de transformación económica de la sociedad. Otro pequeño sector, el ala izquierda, rompe con el fascismo y recupera el viejo axioma del sindicalismo revolucionario: la sociedad de trabajadores libres.
El paso de uno a otro es visible en José Antonio en la comparativa del Discurso de la Comedia de 1933 al Discurso de la revolución Española de 1935, en el que enumera cuatro tipos de propiedad: la personal, la familiar, la comunal y la sindical. Están ausentes la estatal y la correspondiente a sociedades anónimas.
En cualquier caso, con la síntesis fascista, la estética revolucionaria y heroica se convierte en parte integrante de la política y de la economía.
Conclusión
Sorel, en los artículos reunidos en las Ilusiones del Progreso, denuncia a Descartes, dado que sus ideas lo son de la clase dominante. Desecha el racionalismo que deviene en optimismo al entender el mundo como un inmenso almacén donde todos pueden satisfacer sus necesidades materiales. Sorel pide que el socialismo se transforme en una filosofía de comportamiento moral, donde las relaciones de los trabajadores generen una nueva ética, absolutamente distinta de la moral burguesa, el enemigo real de Sorel.
Sorel abandona el proletarismo cuando comprueba que la violencia obrera, sustentada en las reivindicaciones materiales, no eleva al proletariado al nivel de una fuerza histórica susceptible de engendrar una nueva civilización. Sorel anuncia que el sindicalismo se separa del socialismo racionalista y repudia, finalmente, a Marx y a Hegel. Sorel asume la frase de Croce y afirma: El socialismo ha muerto, cuando descubre, con amargura, que las ideas, preocupaciones, fines y comportamientos del trabajador no difieren de aquellas de los burgueses. El carácter pactista del parlamentarismo liberal ha seducido a los partidos socialistas europeos occidentales y los sindicatos, animados por la acción directa y el mito de la huelga revolucionaria, o se amoldan o se separan radicalmente del socialismo parlamentario.
Sorel se desentiende de las construcciones teóricas que anteceden a la acción. Él es un enamorado del hecho revolucionario, lo que ayuda a comprender su paso del marxismo de combate, que abandona cuando la socialdemocracia se domestica en los parlamentos, y da su posterior adhesión a los procesos de revolución nacional que sacuden Europa.
Cuando el 23 de marzo de 1919, en la plaza San Sepolcro de Milán, Mussolini funda el fascismo italiano, entre los presentes se encuentran muchos sindicalistas sorelianos, hastiados de la connivencia de la burguesía con el Partido Socialista Italiano del que también procede el futuro Duce.
En resumen, el fascismo no nace de la burguesía sino que es una escisión de la izquierda socialista, la fracción de aquellos que abominan del liberalismo parlamentario y consideran que la misión histórica del proletariado no es imponer una dictadura sino crear una civilización.
A la postre el fascismo pierde su empuje revolucionario, es decir, cuando inicia su política de pactos con la burguesía industrial, los partidos nacionales del resto de Europa rompen con él y buscan un nuevo engarce de la revolución nacional con el brío puro y antipolítico de las masas anarcosindicalistas. El mejor ejemplo lo tenemos en Ramiro Ledesma y La Conquista del Estado. Ledesma no opta por el fascismo, a pesar de su viva la Italia de Mussolini o viva la Germania de Hitler, ni por el bolchevismo, también a pesar de su viva la Rusia de Stalin, sino por algo consustancial a todos ellos, el fin de la democracia liberal, ese régimen basado en palabras del soreliano Berth, en el voto secreto...el símbolo perfecto de la democracia. Ved a ese ciudadano, ese miembro de lo soberano, que temblorosamente va a ejercer su soberanía, se esconde, elude las miradas, ninguna papeleta será lo suficientemente opaca para ocultar a las miradas indiscretas su pensamiento...
Ledesma, como Sorel y José Antonio, entienden que el trabajador está llamado a recuperar el sentimiento heroico de la existencia, antaño en manos del guerrero.
Sorel es la superación del mecanicismo marxista. José Antonio da un paso más, superando el fascismo corporativista y enlazando la cuestión social y la nacional con el compromiso humano y utópico.
En resumen, el fascismo es un revisión del socialismo. El nacionalsindicalismo, al final, supone una superación del carácter material y pactista de ambos, entroncando con el sindicalismo revolucionario y la nacionalización del proletariado, construyendo una sociedad vertebrada sin estatismo.

Quienes somos

“Identidad y Comunidad” es un espacio de reflexión política. Su intención es provocar el debate de ideas, sobretodo en los círculos intelectuales, los cuales se encuentran en un estado de quietismo absoluto por miedo a desviarse de los dogmas políticamente correctos y “progresistas”.
Identidad y Comunidad no es un grupo político ni aspira llegar al poder.
El mismo no apoya ninguna ideología en particular y menos aún partido político alguno. Aquí se podrán encontrar textos de todas partes del mundo y de las corrientes ideológicas más diversas. Por lo general las ideologías son estructuras cerradas, dogmáticas, que dificultan el libre pensamiento, si bien de todas las ideologías existentes se puede sacar algo bueno. Nosotros preferimos basarnos en valores y principios generales que nos ayuden a interpretar el mundo sin imponernos esquematismos o soluciones simplistas. Estos principios se pueden aglutinar en 2 conceptos básicos: Identidad y Comunidad.
Identidad: El tema de la identidad surge de la pregunta ¿quiénes somos? O ¿de dónde venimos?. El ser humano no nace de la nada, por generación espontánea, sino que tiene una historia detrás, recibe una herencia (biológica, cultural, étnica, nacional)que junto con el medio ambiente van formando su personalidad. Cada persona se podrá sentir más identificado con uno u otro aspecto de sus herencias, algunos se centrarán en la nación, otros en categorías más amplias y abarcativas, pero no se puede negar la existencia de ninguna de ellas.
Justamente, hacer que perdamos la noción de identidad colectiva, es una de las formas que tiene el sistema de desunirnos y hacer de nosotros una masa de simples consumidores intercambiables e indiferenciados.

Comunidad: El hombre es un ser social, o como dijo Aristóteles un “animal político”, lo cual resalta mejor el sentido de dignidad humana diferenciándonos del animal gregario, de colmena o de hormiguero.
Por lo tanto, el hombre como animal social o político no puede desinteresarse del bienestar y destino de su comunidad. La vida egoísta es antinatural, además de suicida. Es de la comunidad que recibimos todo los que sabemos y es en la comunidad donde nos hacemos verdaderamente personas. Por consiguiente, es lógico y justo que devolvamos a los miembros de la comunidad lo que ella nos dió. Por eso consideramos sagrado al trabajo y al interés por la vida política, no en el sentido partidario actual sino en el sentido de preocuparse por los temas que son asunto de todos. Por el mismo motivo es también nuestro deber sacrificarnos por ella, entregarle nuestro esfuerzo, y en casos extremos dar incluso la propia vida. Pero aclaremos. El deber con nuestra comunidad no nos habilita a hacer cualquier cosa o a creer que cualquier medio es justificable para conseguir ese fin. La dignidad del hombre, su Honor, está por encima de la comunidad, así como el respeto a la dignidad de los otros aunque sean nuestros enemigos.
Como comunitaristas reconocemos también la importancia de comunidades más pequeñas que las naciones o los estados, como la familia, los sindicatos, clubes barriales, asociaciones deportivas, ámbitos en donde se desarrolla efectivamente la vida de la comunidad.

Silvio Gesell

Robert Steuckers



Silvio Gesell fue siempre un economista inconformista. Tomó parte en los gobiernos de los consejos de Baviera junto a otros personajes inclasificables como Ernst Niekisch, Erich Mühsam o Gustav Landauer. Nacido en Saint-Vith, Gesell desarrolló en el más importante de sus ensayos, Die natürliche Ordnung (El orden natural), un proyecto de redistribución de tierras en orden a conseguir que cada hombre pudiera ser autónomo y poder vivir de manera independiente frente a las estructuras abstractas de la modernidad burguesa. Günther Bartsch, autor alemán que se ha ocupado de su biografía y de sus ideas, le llama "ácrata", esto es, hombre libre de toda tutela, ya sea ésta de carácter político, religioso o administrativo. Para Klaus Schmitt, quien ha redescubierto para la izquierda inconformista alemana la figura de Gesell a pesar de criticar algunos aspectos de su pensamiento, el ácrata republicano y consejista (räterepublikanisch) fue uno de los críticos de mayor envergadura frente al "poder de Mammon". Gesell, efectivamente, pretendía acabar con la abrumadora presencia del dinero a través de una economía entre los pueblos y los Estados basada en lo que él denominó "dinero evanescente" (Schwundgeld), al tiempo que teorizó sobre una "doctrina del dinero libre". Por "dinero evanescente", Gesell entendía una moneda que no se pudiera acumular y por la que no se debiera pagar interés alguno. Para Gesell, toda acumulación de dinero constituía un "pecado capital". Todo capital que no se tradujera inmediatamente en "cosas" (máquinas, herramientas, técnica, educación, tierras, ganado, etc.) debía, por un imperativo moral y económico, perder todo su valor. Años más tarde, esta idea fundamental de Gesell fue retomada por el padre del "distribucionismo" C.H. Douglas y por el poeta norteamericano Ezra Pound, quien veía en el gobierno de su país un instrumento del "Demonio Mammon". Douglas, en Canadá, elaboró sólidos proyectos de base "distribucionista". Pound, por su parte, demostró un desprecio intransigente, absoluto, lo que pudiéramos llamar una cólera lírica, contra el dinero y los distintos sistemas bancarios, expresando su rechazo absoluto a través del apoyo a la "República de Salò" de Mussolini, poco antes de concluir la segunda guerra mundial. Pound trató de convencer a sus compatriotas de no combatir al fascismo republicano del período 1943-1945. Tras la conclusión de las hostilidades, Pound fue recluido durante doce años en un psiquiátrico en los Estados Unidos, experiencia tras la cual marchó a vivir al Tirol con su hija Mary de Rachewiltz. Murió en 1972.



Aparte de su doctrina económica relativa al "dinero evanescente" o el "dinero libre", Gesell teorizó igualmente sobre una suerte de anarcofeminismo, garante de la protección a las mujeres y los niños contra todo tipo de explotación masculina. Esta variante de las especulaciones sobre el arquetipo matriarcal, que arranca de la obra de Bachofen, implica una crítica muy concisa del patriarcado (y de todas las formas del derecho patriarcal), ya que, desde su punto de vista, esta forma de poder situaba a los niños en una posición muy débil en el seno de la sociedad. Desde este punto de vista, Gesell se ha convertido en el precursor del derecho infantil. En la práctica, el anarcofeminismo significaría el establecimiento de una renta para las madres. "Gesell y sus discípulos pretendían confiar la propiedad de la tierra a las madres y convenir con ellas una renta relativa a los bienes raíces hasta que sus hijos alcanzaran los dieciocho años de edad. Una federación de madres administraría el suelo nacional y, más tarde, en un futuro, el conjunto de tierras del planeta, derecho que llevaría asocida la posibilidad de arrendar fincas al mejor postor. Mediante la aplicación de este procedimiento, cada persona, o cada grupo (p. ej.: un gremio) podría beneficiarse de las mismas oportunidades, podría explotar la tierra y verse libre de los parásitos privados o de la administración" (p. 124). Gesell dio un nombre científico a este sistema: "matriarcado fisiocrático".



Otras contribuciones interesantes de Bartsch y Schmitt en esta obra sobre Gesell es la introducción de textos de Gustav Landauer ("Sehr wertvolle Vorschläge") y de Erich Mühsam ("Ein Wegbahner. Nachruf zum Tode Gesells 1930").

Conclusión: este libro nos ayuda a comprender la complejidad, variedad y posibilidades de las ideas que convergieron en la República de los Consejos de Baviera tras la Gran Guerra. Si Niekisch ha sido redescubierto en la actualidad y ampliamente estudiado, sin embargo se ha dejado de lado su proximidad con personajes como Landauer, Mühsam y el propio Gesell. Sería interesante, asimismo, analizar el parentesco ideológico entre Gesell, Douglas y Pound, y proceder a estudios comparativos. Ni qué decir tiene que también sería oportuno la confrontación de las doctrinas de Gesell con las teorías nacional-revolucionarias de Henning Eichberg formuladas en las décadas sesenta y setenta y, a partir de 1980, retomadas por la revista alemana Wir Selbst. Eichberg siempre puso el acento en la dimensión maternal de la vida, al sobrevalorar la noción de "matria" —maternidad y protección— sobre la de "patria", que consideraba represiva. Son similitudes que el historiador de las ideas no debería dejar pasar por alto.

[Comentarios al libro de Klaus Schmitt y Günter Bartsch (eds.), Silvio Gesell, "Marx" der Anarchisten. Texte zur Befreiung der marktwirtschaft vom Kapitalismus und der Kinder und Mütter vom patriarchalischen Bodenunrecht, Karin Kramer Verlag, Berlín, 1989. Traducción de Infoeuropa].

Recordando a Arturo Jauretche

Fue un 25 de mayo de 1974. Algo así como si la patria lo condecorara en el llamado final, a aquel criollo que por ella anduvo, incansable, en duros entreveros, que por ella supo empuñar el "fierro" y tomar la pluma, en esas generaciones que paren argentinos cabales. Quizá por eso, don Arturo Jauretche aceptó aquel llamado para dejarnos físicamente, en el mayo inaugural de la Nación aún no redimida definitivamente; dejando a sus paisanos el mensaje inteligente, esclarecedor, duramente experimentado, y el mandato inexcusable de continuar en la senda liberadora que él recorrió sin medir riesgos.
Pero muy mal se sentiría ese criollo genial -que siendo uno de los más brillantes intelectuales de su generación, renegaba permanentemente de ello por la connotación que tienen en nuestro país los "cultos" que viven permanentemente de espaldas a su pueblo-, si nos quedáramos en la admiración de su persona. Por ahí recibiríamos su dicterio preferido de "tilingos", por desvirtuar su mensaje y mandato, o por no comprenderlo.
No. Es necesario, a través de Jauretche, recuperar lo que a él lo hizo temible para los intereses de la extranjería: su método para analizar el drama argentino: soplar, como lo hizo, con su vozarrón insilenciable, las cortinas de humo que los intereses externos dominantes utilizaban -y utilizan- para obscurecer y confusionar a las fuerzas reales y auténticas del interés de la Nación.
Comenzó por enfrentar a una intelectualidad que veía al país con las categorías culturales de los centros de dominación, que para crear y sobrevivir rendía tributo al mantenimiento de la condición colonial. Y nítida y certeramente fue señalando los subproductos emanados de la falta de un pensamiento nacional que elabora la visión auténtica y autóctona de nuestros problemas económicos, sociales, políticos, culturales. No renegaba, no podía, su penetrante inteligencia, de los logros de la ciencia y la cultura universales, pero clamaba que se la procesara y aplicara al interés del país, y seguro y confiado del genio de su pueblo, se le aportaran reelaboraciones que las enriquecieran a nuestro servicio: "No se trata de incorporarnos a la civilización, colonialmente, sino de que la civilización se incorpore a nosotros, para asimilarla y madurarla con nuestra propia particularidad".
Partir de nosotros, de nuestras realidades y vivencias. Vernos tal como somos en tránsito a nuestra realización. La necesidad de unir todos los esfuerzos de la Nación para alcanzar la capacidad de autodecisión, marcar nuestro rumbo. Entonces nos enseñó; y tiene razón y vigencia, la falta de sentido de dividirnos en izquierdas y derechas, en democráticos y antidemocráticos, en sectarismos partidarios. Que la verdadera línea divisoria está entre nacionales y antinacionales, y el núcleo de nuestra dependencia está en no elevarnos a país industrial moderno.
Algunos "resoplidos" jauretchianos parecen descorrer cortinas de humo actuales: "¿Para qué pierden tiempo en condenar a la sociedad de consumo, cuando en la Argentina cada vez se consume menos?. ¿Para qué discuten acerca del divorcio si el gran problema de las multitudes argentinas es casarse y el otro gran problema es el de los hijos con apellido materno?. ¿No comprenden que asesorarse con técnicos extranjeros o con el Fondo Monetario es lo mismo que ir a comprar al almacén guiándose por el manual escrito por el propio almacenero?".
Reconoció en los trabajadores la fuerza incoercible del interés nacional, y en nuestra errática clase media mostró sus peligrosas debilidades en el burlón e inflexible "El medio pelo en la sociedad argentina", ese brillante trabajo sociológico hecho, según su lenguaje llano y directo, con "estaño". En él, pidió a las clases medias, en especial a la burguesía industrial entonces en ascenso, que dejaran las pautas tradicionales de la oligarquía decadente, para asumir su rol de burguesía nacional, que instauraran el capitalismo nacional, en lugar de ser dominados y dependientes del capitalismo internacional. Si no lo entendieron a Jauretche, deben haber entendido, llorando, con Martínez de Hoz.
Hoy, a pocos días de cumplirse diez años de su fallecimiento, su figura sigue incitando para que hagamos el difícil pero necesario ejercicio de pensar, "sin anteojeras ideológicas": ¿Cuál es la razón de que pensadores nacionales como Jauretche no tengan la difusión masiva que reciben expresiones literarias que sólo convocan a revolcarnos en lo más negativo, divisionista, desintegrador o secundario? ¿Por qué el silencio que pretende rodear su obra y militancia, apenas rescatada por las capas profundas del pueblo? Simplemente que los intereses dominantes saben que se pueden permitir interminables "payasadas" desde posiciones izquierdosas y aparentemente "revolucionarias" y "antiimperialistas", pero que es mortífero el pensamiento nacional, el programa nacional, la realización nacional.
De ahí que se estimule, en especial a cierto "fubismo" universitario redivivo, en proyectos socialdemócratas y "otras yerbas" químicamente puros, - que se enfrenten con los trabajadores tratando de "salvarlos" de la "burocracia sindical", con los militares, con la Iglesia -; que se aliente a cierto "totalitarismo" peronista que regrese antinomias, para que en esa división jueguen como elementos diversionistas, inconscientemente al servicio de la extranjería. Es que deben aprender con Jauretche que se puede ser cipayo desde la derecha y desde la izquierda, en tanto no se responda a un proyecto nacional, junto al pueblo de carne y hueso, no el "pueblo" de las abstracciones elitistas.
Sin dudas que la lucha es dura y desigual, pero escuchemos la imponente convicción de Jauretche para reconfortarnos y seguir: "La nuestra es un arma chica. Como los cuchillos de los gauchos que ataban a la punta de tacuaras con tientos del país. Con esa poca cosa se hizo la patria. Con esa arma chica empezamos nosotros. Pero el salir saldrá cortando. Y haremos patria". "No me inquieta la oscuridad actual porque más oscuro estaba entonces, en ese final de la década infame. Ya no hay luces en el cielo, y sí sólo algunos faroles dispersos en el campo, como los tambos a la hora del primer ordeñe. Pero el paisano sabe que está por salir el sol".
Que así sea don Arturo, que así sea.
(20 de mayo de 1984)